Manuel Jiménez permite que se agrave un mal social en SDE… y ahora promete corregirlo
Jehimy Núñez, Secretaria General del ASDE
Por Robert Vargas Desde que Manuel Jiménez asumió la Alcaldía de Santo Domingo Este, la ocupación de los espacios públicos ha aumentado, y el municipio ha vuelto a ser algo así como una selva dominada impunemente por los ruidosos de todo tipo.
Aquellos tiempos en que el Ministerio Público y el ASDE avanzaban en la recuperación de los espacios públicos y en la clausura de negocios e iglesias ruidosas quedaron atrás.
Manuel Jiménez, quien habló mucho de «seguridad ciudadana» cuando era candidato a la alcaldía, de repente se olvidó de todo eso y, como consecuencia, los colmadones, discotecas, drinks e iglesias ruidosas han vuelto a tomar el control de todo.
Ahora, a casi dos años de gestión, Jiménez se ha reunido con el Director General de la PN, Alberto Them, con quien conversó.
Y, como si fuera poco y pretendiendo que todo el mundo olvidó sus promesas de campaña, Jiménez envió a su Jefa de Gabinete, Jehimy Núñez, a decirle a los regidores que controlará los ruidos y recuperará los espacios públicos.
A partir del año 2011, la alcaldía, encabezada por el fallecido Juan De los Santos, en coordinación con el Ministerio Público, adelantaron en un amplio programa para liberar de ruidos el municipio, que estuvo a punto de ser declarado el primer municipio del país libre de contaminación sónica.
Con Alfredo Martínez el proyecto se mantuvo, con sus altas y sus bajas, pero con Manuel Jiménez todo se derrumbó y fue para peor.
Lugar donde se construye el Bar de Chencha, la obra cumbre de Manuel Jiménez
Ahora, luego de no dar «pie con bolas», se presenta con nuevas promesas, como si estuviera en campaña electoral, prometiendo (siempre con más promesas) que ayudará a recuperar los espacios públicos y combatirá la delincuencia y la contaminación sónica.
Si él quiere ver cómo está la delincuencia en el municipio que él dirige, solo tiene que caminar por las calles sin su numerosa escolta.
Por igual, si quiere ver cómo está la ocupación de las aceras, solo tiene que caminar a pie por cualquier calle.
Y, si quiere enterarse de cómo va la contaminación sónica, solo tiene que pasar cerca de cualquier discoteca, drinks, colmadon o iglesia evangélica.
Todo ha empeorado bajo su gestión y ahora se presenta como el «salvador» haciendo más promesas.
Quizás él no entiende que él es el alcalde y está para resolver, no para andar prometiendo.