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Fiscales responden comunicado del Consejo Superior del Ministerio Público

Santo Domingo, Distrito Nacional
11 de mayo del 2023.

Consejo Superior Del Ministerio Público (CSMP).
Ave. Jiménez Moya esq. Juan Ventura Simó, Centro de los Héroes,
Distrito Nacional.
Su despacho.
Asunto: Reflexión ante comunicado público.

Distinguidos Consejeros:
Llevar sobre nuestros hombros la implementación de la política criminal del Estado y la representación de la sociedad, es sin duda alguna, la tarea más loable, bordada con hilos de nobleza y a la altura del más puro altruismo en un Estado de derecho, función que hemos ejercido con amor, entrega y vocación de servicio.

Habiendo dejado claro nuestro compromiso hacia afuera, urge la necesidad de prestar atención a la casa, de escuchar a nuestra gente, de empatizar con sus necesidades y prestar oído a las columnas que la sostienen.

El Ministerio Público constituye algo más que un cuerpo de soldados que garantiza una misión constitucional, está compuesto por personas, de gente con familias y sueños que a veces parecen inalcanzables.

En esta oportunidad, hemos alzado la voz hacia nuestro órgano de gobierno, y su máximo representante, Miriam Germán, con la finalidad de que nos ayuden a ordenar la casa, caracterizada por lastres añejos que nos roban la esperanza.

Frente a tanta expectativa, los fiscalizadores vemos con profundo pesar, la interpretación que dada a los objetivos legítimos de esta lucha.

Un buen día, llegamos al Ministerio Público cargados de sueños y las ilusiones que todo humilde trabajador guarda para sí, pasamos toda una travesía para llegar hasta aquí, un extenuante concurso de oposición fue el primer reto, de allí surgieron dos promociones, en suma, 434 miembros de carrera, que fueron formados para ejercer una función determinada, la de Fiscalizador.

Desde entonces, cual hijo obediente, hemos sostenido junto a nuestros hermanos Procuradores, la carga laboral, compartiendo niveles de exposición, operando sin herramientas esenciales, llegando a casa solos, sin alguien que cuide nuestras espaldas, sin reparar en tiempo y riesgos.

Al igual que ellos, allanamos en lo avanzado de la madrugada, lidiamos con los peligros que supone el narcotráfico nacional e internacional, el lavado de activos, los crímenes y delitos contra las personas y las propiedades, corrupción administrativa, crimen organizado, litigamos sin horarios en todas las instancias, inclusive ante las Cortes de Apelación… somos exactamente iguales en función, mas no en salarios ni beneficios.

La Constitución que, constantemente, defendemos y abrazamos, garantiza el pago de igual salario por trabajo de igual valor, y eso no ocurre en nuestra casa, por ello, el empleo del término que le ha conflictuado: “mano de obra barata”.

A ustedes les provoca desconcierto, a nosotros indignación, especialmente cuando nos toca vivir la realidad de esa expresión, máxime cuando se propone desconocer la realidad institucional, limitando al absurdo e irracional número de 90 plazas, las disponibles para concurso, amparados en “levantamientos” que arrojan números erróneos que no resisten el mínimo análisis.

Mayor ha sido nuestra decepción, cuando escuchamos a nuestra actual Directora de Carrera, manifestar a viva voz, que aquellos que no logren superar aquel concurso, seguirán ocupando sus mismas funciones, una afirmación diametralmente opuesta a la realidad, que genera hostilidad laboral y constituye una especie de sentencia que deja claro, que seguiremos siendo mano de obra barata.

Para comprobar la existencia de explotación laboral, término con el que ha bautizado nuestro mensaje, no es necesario conformar comisiones, pues la realidad institucional es la prueba pura y dura de este padecimiento, revelado en la carga laboral desmedida, y en años de carrera estancados en la misma posición sin nunca haber recibido la mínima compensación.

Cuando más de 400 personas distintas, de diferentes provincias, con diversidad de criterios y cultura, de distintas edades, coinciden en que algo no anda bien, debería despertar la suspicacia suficiente para que cualquier institución, por lo menos, se pregunte ¿estamos haciendo realmente lo correcto?

Y habiendo dejado esa pregunta en sus mentes, solo nos resta recalcar que el espíritu real de esta lucha, procura el desestancamiento de la carrera, promoviendo procesos que escapen de análisis empíricos que hasta a hoy, se han caracterizado por una férrea defensa de mantener en el tiempo lo que está mal. La humildad siempre es un faro en los sombríos caminos.

Para la clase fiscalizadora, la expresión Chantaje refleja que los muros que bordean la casa son muy altos, pues cuando hemos intentado acercarnos se nos ha oído, mas no se nos ha escuchado con el oído abierto a la razón, al advenimiento, al consenso, a la empatía y a la reflexión.

Apostamos a que se mejoren los canales de comunicación, que logren superar la desafortunada experiencia que para nosotros constituyó nuestro único encuentro, al cual acudimos tan solo en busca de una respuesta, que pre elaborada, que no surgió de un debate, ni del consenso entre los hijos y un verdadero Pater familia.

En el frente, pero con los brazos abiertos al dialogo,

 

 

[author title=»Publicado por Julio Benzant» image=»https://ciudadoriental.com/wp-content/uploads/2021/07/juliobenzant.jpg»]Periodista- Ciudadoriental.com; el primer periódico en Internet de Santo Domingo Este. CONTACTO [email protected][/author]