Por Robert Vargas
Los regidores del Ayuntamiento de Santo Domingo Este regresaron a trabajar tras tomarse la mayoría un mes de vacaciones no incluidas en la ley 176-07 que regula el funcionamiento de las alcaldías y el Distrito Nacional.
En consecuencia, los concejales sesionarán mañana de manera ordinaria por primera vez en este año 2017, lo que los convierte en los servidores públicos más privilegiados de Santo Domingo Este y, posiblemente, de la República Domi nicana.
El pasado mes de enero, el municipio le pagó a sus regidores 7 millones 260 mil pesos por concepto de salarios escasamente justificados.
La mayoría solo se presentó a la Sala Capitular durante menos de una hora el pasado mes para participar en la toma de posesión de un nuevo regidor reformista.
Por igual, apenas un puñado asistió a los actos institucionales en honor al patricio Juan Pablo Duarte, el 26 de enero.
Durante varias semanas, la presidenta del Concejo, Ana Tejeda, solicitó a los presidentes de comisiones permanentes que presentaran informes para poder elaborar la agenda con la que convocar al menos una sesión.
Sin embargo, la mayoría no prestó atención a su reclamación.
Esta semana, sin embargo, los regidores se integraron con entusiasmo a sus labores y el pasado lunes realizaorn reuniones maratónicas para concluir algunos informes.
Ese pobre desempeño de la mayoría de los concejales durante un mes completo no tiene ninguna penalización, contrario a las consecuencias que puede padecer cualquier otro funcionario o empleado del ASDE si faltara a su puesto de trabajo durante dos o tres días sin justificación.
La Presidenta Tejeda ha confirmado a Ciudad Oriental que ella fue insistente en sus reclamaciones para que las comisiones permanentes de trabajo se reunieran y rindieran informes.
Al principio de la actual gestión, los concejales se implicaron en debates agudos en torno al reclamo de la oposición para que la sala Capitular sesionara al menos dos veces de manera ordinaria cada mes.
Sin embargo, esas exigencias ya están en el olvido y durante un mes completo la mayoría estuvo de «vacaciones».
Ni siquiera tuvieron necesidad de presentarse a cobrar su salario puesto que este les es depositado de manera automática en sus respectivas cuentas bancarias.
El resto del personal del Concejo siempre asistió a sus puestos de trabajo, excepto algunos que son botellas.
Entre todos los regidores, al menos una no fue a trabajar en diciembre ni en enero.
