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“A troche y moche”, un grupo de regidores de SDE dispuestos a imponer el vertedero en San Luis y la planta de reciclaje

Por Robert Vargas
Un grupo de regidores del Ayuntamiento de Santo Domingo Este luce dispuesto a imponer “a troche y moche” el deseo del alcalde Manuel Jiménez de llevar a San Luis 1250 toneladas diarias de basura y construir una denominada “planta de reciclaje” en la zona de amortiguamiento del parque natural humedales del Ozama.

La intención de ese grupo de concejales ha saltado a la vista debido a su interés no oculto de que el Concejo de Regidores otorgue el uso de suelo solicitado por Jiménez para la construcción de la “planta de reciclaje”, aunque sea en forma “condicional”, algo que no está contemplado en la legislación municipal dominicana.

Sin ningún rubor, tratan de convencer a sus colegas para que pasen por encima a las leyes, incluso, de una sentencia del Tribunal Constitucional.

Pero, en todo esto no solo están implicados varios regidores, sino el alcalde Manuel Jiménez quien gusta de afirmar que sus acciones están apegadas al cumplimiento de la ley y de que actúa con transparencia

Vamos por parte, así me daré a entender mejor

En el año 2007, en la gestión de Juan De los Santos, fue instalado un “transfer” de basura en el sector Cancino Adentro. Fue colocado casi a orillas del río Ozama, violentando la legislación medioambiental.

Hacia ese “transfer” sería llevada la basura de SDE y, de allí, llevada en grandes camiones hacia el vertedero de Duquesa, en Santo Domingo Norte.

El “transfer” funcionaría durante “poco tiempo”, pero ya tiene en operación 14 años y  su situación se ha agravado bajo la gestión del alcalde Manuel Jiménez.

En febrero pasado, el presidente Luis Abinader visitó el Palacio Municipal y, durante un consejo de gobierno, sugirió que fuera buscada una solución al problema.

Manuel Jiménez solicita aprobación de uso de suelo en unas tierras que no le pertenecen a él ni al ASDE

Las ilegalidades comienzan a aflorar cuando al alcalde Manuel Jiménez se le ocurre solicitar al Concejo de Regidores que le apruebe un uso de suelo para instalar, a poca distancia del barrio El Tamarindo y a 700 metros del río Ozama, una planta de reciclaje que recibiría cada día al menos 1250 toneladas de basura.

El primer problema es que Jiménez carece de calidad para solicitar ese uso de suelo puesto que, aunque él sea el alcalde,  no puede disponer de una tierra ajena.

Por tanto, los regidores, para poder otorgar un uso de suelo, el solicitante tiene que demostrar, título en mano, que es el propietario del lugar.

Y resulta que esas tierras pertenecen, en parte, al Concejo Estatal del Azúcar y a tres personas que, hace varios años compraron y pagaron y tienen los títulos de distintas porciones.

Según ha conocido Ciudad Oriental, personal al servicio del ASDE fue al terreno y derribó alambradas de los propietarios de las tierras.

Por otra parte, aunque el Concejo Estatal del Azúcar esté dispuesto a donar la tierra que le pertenece, esa donación aún no se ha producido.

Por tanto, el ASDE ni Manuel Jiménez cuentan con el título de propiedad del terreno y él no tiene autoridad para llegar y sacar de sus propiedades a las tres personas que le compraron de buena fe al CEA cuando Jiménez no era alcalde todavía.

Aún así, hace varias semanas, el grupo de regidores querían que el uso de suelo fuera aprobado “de urgencia”, pero se vieron obligados a retirarlo del debate.

Existe cierto veterano regidor que es del criterio de que “si hay que desalojar a quien sea, se desaloja” aunque sea violentando el derecho constitucional a la propiedad privada.

Quieren aprobar el uso de suelo de manera “condicional”, sin contar con un estudio de impacto ambiental

El asunto se torna más grave aún cuando cierto grupo de regidores, por motivos que solo ellos conocen, pretenden que el uso de suelo sea aprobado sin contar con el necesario e imprescindible estudio de impacto ambiental, que deberá ser hecho por el Ministerio de Medioambiente.

Es un informe del CEA el que establece que el terreno que podría ser donado al ASDE para la planta de reciclaje está en la zona de amortiguamiento del parque natural Humedales del Ozama, lo que significa que es un área protegida.

Como son las cosas, Manuel Jiménez se oponía a la construcción de la parada de guaguas al lado de Los Tres Ojos porque no existía el correspondiente estudio de impacto ambiental, pero con el basurero próximo al río Ozama eso no parece tener importancia.

Las presiones de varios regidores para que el uso de suelo sea otorgado de manera “condicional” choca de manera frontal con la Ley 176-07 y con la sentencia del Tribunal Constitucional TC-0226/14, que resolvió un caso de uso de suelo otorgado por el Concejo de Regidores del Ayuntamiento de San Francisco de Macorís.

Después de ser otorgado ese uso de suelo, los concejales francomacorisanos quisieron volver sobre sus pasos.

La Ley 176-07 establece con precisión cuáles son las condiciones con  las que los ayuntamientos pueden otorgar los usos de suelo y, en ninguna parte establece que estos pueden ser “condicionales”.

El TC en su Sentencia TC-0226/14 escribió literalmente que: “en virtud de la referida ley núm. 176-07, los ayuntamientos tienen la potestad de otorgar los permisos de uso de suelo y edificaciones, una vez comprueben que los mismos cumplen con los requisitos establecidos por las normativas aplicables. Esto resulta, en principio, una limitación legal al ejercicio del derecho de propiedad, en razón de que se requiere de la autorización de una administración pública para el uso de la propiedades.

“Sin embargo, una vez otorgado el permiso de uso de suelo y el permiso de edificación por la administración competente, dicha autorización pasa a formar parte integral del derecho de propiedad y esa limitación a su uso deja de existir”.

Por tanto, constituye una obligación del Concejo de Regidores cuidar que sean cumplidos todos y cada uno de los requisitos necesarios dispuesto por la Ley antes de emitir un uso de suelo.

Pero, para el grupo de “entusiastas regidores” que promueven la aprobación del uso de suelo para la construcción de la planta de reciclaje, nada de esto parece que tenga mucho valor.

Y San Luis entra en escena

Para superar la situación de crisis de basura en el “transfer” de Cancino Adentro, Manuel Jiménez y los animados promotores de la planta de reciclaje, quieren que el Distrito Municipal de San Luis se convierta en el basurero de Santo Domingo Este, “aunque sea durante doce o 18 meses”.

Ellos consideran que llevar cada día 1250 toneladas de basura de todo Santo Domingo Este al patio de San Luis no sería mayor problema.

Es más, hasta lo ven como provechoso para esa comunidad que encontraría “trabajo” en el basurero.

Lo dicen en reuniones pequeñas y en la Sala Capitular, pero ninguno se ha atrevido a ir a decírselo directamente a los vecinos de San Luis, mirándolos a la cara.

Es claro que los sanluiseros no quieren vivir con un cementerio en el frente y un basurero en el patio.

Por eso, hasta ahora, las autoridades de este Distrito Municipal se han unido a su comunidad, la que recientemente salió a las calles a protestar puesto que no quieren más basura.

En conclusión

Sin títulos de propiedad, sin estudio de impacto ambiental, si hablar con las comunidades (vistas públicas), y sin otros requisitos, Manuel Jiménez y un grupo de concejales, ninguno de los cuales reside en el área de impacto del proyecto, planean seguir adelante con su iniciativa, que es promovida, entre otros, por un ministro del gobierno que tiene como negocio fundamental…. ¡la basura!

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