
Por Robert Vargas
ío Astacio, quien luce rejuvenecido y «gordo y colorao», (…parece que toma colágeno...), es el Director del Consejo de Gestión Presidencial. Ayer fue a una actividad en la Dirección General de Embellecimiento donde fueron juramentados los voceros del gobierno.
Él también es pastor de una iglesia evangélica. Cuando intervino en el acto no lo hizo como pastor religioso, sino como funcionario.
Sin embargo, el tipo se emocionó y en un momento determinado se quitó la ropa de funcionario reeleccionista y la cambió por la del pastor.
Entonces exclamó a todo pulmón: «¡Mentira del diablo!».
¿A quién estaba tachando de «mentirosos»?
Se refería a aquellos que aseguran que el presidente Luis Abinader está trabajando, pero sus funcionarios no.
Para él eso es una «¡Mentira del diablo!».
Asegura Astacio que en todo el territorio nacional los funcionarios realizan su trabajo, aunque existen algunos que «desafinan», como existen en todos los grupos sociales.
El gobierno se prepara para lanzar una contraofensiva propagandística en la provincia SD
Este religioso es un tipo inteligente. Lo demostró cuando, en su breve intervención, se abstuvo de repetir lo que dice la oposición contra el gobierno.
De este afirman que es un «gobierno para los ricos y de los popis».
Hasta admitió que no se iba a referir a las imputaciones que le hace la oposición y amplios sectores de la población a Abinader, de quien dicen que «no sabe gobernar».
Prefirió recordar que Abinader recibió «un país enfermo» y que, si se han presentado algunas dificultades es porque se han producido imprevistos.
Es posible que en este tema se estuviera refiriendo a la pandemia de la Covid-19 y a la guerra Rusia contra el occidente promotor de guerras, esta vez a través de Ucrania.
Emocionado, Dio Astacio habló de la «inigualable» capacidad de trabajo de Luis Abinader y aseguró que en los restantes dos años de gobierno República Dominicana será totalmente distinta.
Para hacerlo, se montó en el discurso de los peledeístas y en sus realizaciones.
Se refirió, por ejemplo, a la ampliación de la segunda línea del metro de Santo Domingo, al teleférico de Los Alcarrizos y a la construcción de más escuelas.
Desde su punto de vista, al gobierno no hay que salir a defenderlo, sino ir a las calles y a los medios de comunicación a decir «la verdad», convencido de que esta «se defiende sola».
Para exponer esas «verdades» a lo largo y ancho del país se ha formado un equipo de voceros oficiales que deberán decirle al país que las cosas no son como les hacen creer, sino como son en realidad.

