jueves, 22 de octubre de 2026
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Gracias mamá por tu honestidad

Por Carlos Martínez / CARLOS DICE
Luego de un tiempo sin estar en contacto con ustedes, de lo cual debo decir que los he extrañado mucho, hoy he regresado y será para siempre. No volveré a ausentarme de ustedes.

Esta primera entrega de este año quiero dedicarla a un hecho que creo necesario compartir con ustedes en un momento que la sociedad en sentido general, necesita ser impactado con acciones positivas desde el propio seno de la familia.

Está dedicada a mi madre doña Elpidia, a propósito de una acción ocurrida en el día de hoy, que creo vale la pena compartir con ustedes.

Resulta que una amiga le regaló una cartera en el día de ayer traída desde New York. La amiga de muchos años trajo el regalo para mi madre con mucho entusiasmo hasta que ayer finalmente se pudieron encontrar en unos nueve día de la muerte de Don Vicente, un viejo roble de la calle Marcos del Rosario en Los Mina, quien además era suegro de uno de mis hermanos.

Cuando mi madre llega a la casa y destapa con alegría el regalo de la amiga, encuentra dentro de la cartera otra cartera más pequeña ,tipo sobre y en su interior una cantidad de billetes en dólares en denominaciones varias, la cual ella ni siquiera se detuvo a contar. No era una cantidad importante, pero mi madre sintió de inmediato que debería haber un error ya que como ocurrieron los hechos, quedaba claro que ese dinero llego ahí por error y no estaba destinado para ella.

Dando muestra una vez como tantas veces en su vida lo ha hecho, se dispuso a tratar de comunicarse con la amiga por teléfono y al no lograrlo, me pidió que pasara a recoger el sobre y se lo llevara hasta su casa.

Así mismo hice esta mañana temprano, pase por la casa de mi madre, recogí el sobre y camino al trabajo me detuve donde la amiga. No fue posible encontrarla a esa hora, por lo que tuve que regresar esta tarde y ahora si pude encontrarla y darle el recado de mi madre y entregarle el sobre.

Ella no lo podía creer y solo dijo la siguiente frase.

–“Solo alguien como tu madre podía hacer eso, de lo contrario nunca me habría enterado que ese dinero estuviera ahí”.

Cuantas veces muchos padres han sido promotores de la deshonestidad, la mentira y el engaño, dando un mal ejemplo a sus hijos incluso siendo cómplices de sus propias inconductas, e incluso protegiéndolos a pesar de conocer que han cometido un delito. Nuestros padres siempre nos han enseñado el valor de la honestidad, de la honradez, de la responsabilidad y siempre se aseguraron de sembrar en cada uno de sus trece hijos, valores y costumbres a pesar de no haber estudiado más allá de un sexto curso como mucho.

Lo que sembramos es lo que cosechamos, por eso debemos ser ejemplo para nuestros hijos, es la manera de luego poder subir la cabeza en frente y defenderlos de la injusticia y la mentira. Gracias querida madre por tu ejemplo.