
Por Julio Benzant
Ha entrado en la fase final el juicio de fondo seguido al sacerdote católico Elvin Taveras Durán, imputado de asesinar con un cuchillo y un martillo a un jovencito de 16 años, Fernely Carrión Saviñon, quien sería su pareja sentimental.
Por ante el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Santo Domingo Este, presidido por Josefina Ubiera, han desfilado distintos testigos que han aportado elementos de pruebas que servirían para una eventual condena al religioso.
La acusación ha estado a cargo de los fiscales fiscales listigantes Ivette Mateo, Nelson Rodríguez y Santo Escolástico,.
Un mayor de la Policía Nacional, encargado de la sección de Homicidios en SDE, declaró ante el tribunal y dio detalles de la forma en que el religioso perpetró el crimen en la casa curial, tras sostener diferencias con Carrión Saviñon.
Explicó la forma en que el sacerdote golpeó a su pareja sentimental con un martillo en la cabeza y se aseguró de asesinarlo con varias cuchilladas.

Testigo clave
El testigo clave en el proceso ha sido un taxista que llevó a Carrión Saviñón hasta la casa curial donde residía el sacerdote.
Las declaraciones del taxista llevaron a los investigadores hacia el sacerdote quien, según el relato de estos, envolvió el cadáver en una manta y lo lanzó en unos matorrales en la comunidad de Guerra.
Un perito del Inacif, ofreció declaraciones sobre las experticias realizadas a los teléfonos móviles de los que extrajeron evidencias gráficas y audios que incriminaban al sacerdote Elvin Taveras Durán con el asesinato.
El presunto asesino en el tribunal
El presunto asesino, Elvin Taveras Durán, se ha pasado la mayor parte del tiempo con la cabeza baja como si estuviera rezando mientras ha escuchado en silencio uno a uno todos los testimonios que lo incriminan
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¿Cuándo y donde ocurrió el crimen?
El asesinato del joven Carrión Saviñon ocurrió en agosto del 2017, en la parroquia, la Santa Cecilia, ubicada en Los Rosales, de de Santo Domingo Este
El sacerdote Taveras Durán, luego de ultimarlo al joven Carrión Saviñon en la casa parroquial, lo amordazó con cinta adhesiva y amarró sus manos y pies con cordones, y posteriormente el religioso lanzó el cuerpo de la víctima envuelto en un mantel en unos matorrales en Villa Mella, municipio Santo Domingo Nort, según la acusación.
Los abogados actores civiles reclaman del Episcopado Dominicano una indemnización de mil millones de pesos, como tercero civilmente responsable del suceso.
Recientemente, el Papa Francisco se ha visto obligado a admitir que en la iglesia católica son perpetrados crímenes por motivos sexuales que tienen como protagonistas a sacerdotes.
