lunes, 20 de abril de 2026
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Nelia devuelve golpe a Milton Olivo y dice que miente sobre hospital de Ralma

Por Nelia Rodríguez
odo lo que digan los voceros del alcalde de Santo Domingo Este debe ponerse en duda, especialmente cuando se trata de personas cercanas al inquilino del cuarto piso del Palacio Municipal, ya que las palabras del administrador de la ciudad siempre están divorciadas de la verdad.

El emisario del señor Astacio, que respondió a mi artículo, trató de descalificarme con la vulgar mentira de que somos seguidores del anterior alcalde, cuando él y todos los ciudadanos de Santo Domingo Este saben que fui una crítica de la pasada gestión municipal.

La siguiente mentira fue decir que se intentó romper un contrato con el Servicio Nacional de Salud al suspender las operaciones que por años había ofrecido el SNS, lo cual es una afrenta a la verdad que voy a demostrar:

El ayuntamiento le cedió a la antigua Secretaría de Salud Pública la gestión del hospital de Ralma por diez años en un acuerdo ratificado por el concejo de regidores mediante la resolución 35-09, entregando el hospital totalmente equipado.

En 2015, Salud Pública cerró y desmanteló el hospital de Ralma. En 2017, el SNS asumió la gestión de los hospitales pequeños, incluido Ralma, y reinstauró el hospital para operar a media capacidad, utilizándolo principalmente para albergar oficinas administrativas de tres gerencias en el segundo nivel. En 2020, se cumplió el plazo de diez años y el hospital debía ser devuelto al ayuntamiento de SDE. Debido a que el hospital estaba bajo la administración del SNS, el Ayuntamiento y el SNS firmaron un acuerdo ratificado por el concejo de regidores mediante la resolución 17-2021. Sin embargo, el actual alcalde se niega a cumplir con este mandato del concejo de regidores, ya que la salud no es una de sus prioridades.

Otra fábula del emisario del alcalde es que los equipos donados estuvieron casi un año almacenados. La realidad es que esos equipos llegaron una semana antes de la inauguración del hospital de Ralma, por lo que los equipos tienen el tiempo que lleva esta administración más tres semanas de la anterior gestión.

Basada en la resolución 17-2021 del Concejo de Regidores, las tres gerencias del SNS desalojaron la segunda planta del edificio para que el ayuntamiento reacondicionara el área y la preparara para la instalación de los equipos y servicios a la población.

El 17 de abril se entregó el remozamiento del hospital con la presencia del actual alcalde, como un compromiso para la continuidad de la parte faltante. Por ética, a una semana de irse, el anterior alcalde debía dejarle la potestad de nombrar al personal administrativo al nuevo alcalde.

La verdad de Ralma es que ese es un hospital propiedad del ayuntamiento de Santo Domingo Este y que su servicio de salud disminuyó a partir de 2010 cuando Salud Pública asumió el control total del hospital y luego lo cedió al SNS, quienes lo usaron mayormente para albergar oficinas de las tres gerencias de Santo Domingo.

La verdad es que el señor Dioris Anselmo Astacio está violando los acuerdos entre el SNS y el ayuntamiento de Santo Domingo Este al no nombrar al personal técnico y administrativo del hospital que manejen los equipos del hospital, propiedad del ayuntamiento.

La verdad de Ralma es que el «pastor que no es pastor» irrespeta la resolución 17-2021 del concejo de regidores, y esos concejales no tienen el valor de exigir respeto a sus resoluciones.

La verdad es que los gastos onerosos de publicidad en medios nacionales para resaltar la figura del alcalde han impedido que el ayuntamiento cumpla con los ciudadanos de Santo Domingo Este.

La verdad es que todos los años el ayuntamiento debe rendir cuentas del uso de los equipos donados por la embajada de Japón.

La verdad es que los equipos donados por Japón están registrados y codificados como patrimonio del Ayuntamiento de Santo Domingo Este. Por esa razón, esta institución es responsable de asegurar que se les dé buen uso. Además, es importante destacar que la planta eléctrica del hospital, propiedad del ayuntamiento de Santo Domingo Este, está funcionando desde la administración de Domingo Batista.

La verdad es que los principales culpables de esta afrenta contra el gobierno de Japón no son solo el alcalde Dioris Anselmo y sus funcionarios, sino también los regidores del ayuntamiento de Santo Domingo Este que, en lugar de actuar como representantes de la comunidad, actúan como tumba polvos del alcalde.

La verdad es que los mayores culpables no son los regidores oficialistas. Los grandes responsables de la tragedia que está viviendo Santo Domingo Este son los regidores del PLD y la Fuerza del Pueblo, quienes en lugar de levantar su voz a favor de la comunidad, se convierten en simples sellos gomigrafos de la actual administración municipal.

Señor alcalde, usted y el concejo de regidores son los llamados a proteger y procurar el buen uso de los bienes del ayuntamiento de Santo Domingo Este.

Señor alcalde, no permita que por el tema del hospital de Ralma, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este siga empañando las relaciones de la República Dominicana con una nación amiga como Japón.

Señor alcalde, ese hospital, mientras estuvo en manos del ayuntamiento durante la gestión de Domingo Batista y los primeros cuatro años de Juan de los Santos, fue un modelo de gestión eficiente de salud. Como ciudadana, le pido que en lugar de querer justificar lo injustificable, se ponga a trabajar y devuélvale al hospital de Ralma el esplendor que tuvo en la primera década del presente siglo.