Destacadas de CiudadOriental.comOpiniones

¿Puede Leonel Fernández ser candidato presidencial por otro partido?

Por Manuel Mateo Calderón / Especialista en Justicia Constitucional y Procesal Penal.
Como consecuencia de la renuncia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) del Expresidente Leonel Fernández, se discute si el mismo pudiera ser candidato a la presidencia por otras fuerzas políticas, partiendo de que, ya fue precandidato del PLD en las recientes elecciones primarias celebradas el 06 de octubre.

Para contestar esas interrogantes, debemos hacer una interpretación sistemática de las diferentes normativas que se refieren al derecho a elegir y ser elegido: la Constitución de la República, la Ley Núm. 33-18 de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, la Ley Núm. 15-19 Orgánica del Régimen Electoral y Tratados Internacionales Sobre Derechos Humanos.

Iniciando con la Ley Núm. 33-18, el Capítulo IV, Sección III, está dedicado a la Presentación de Precandidaturas, indicando en su artículo 49, los requisitos para ostentar una precandidatura, estableciendo en el párrafo 4 lo siguiente: “Que el aspirante a una precandidatura para un determinado evento electoral, en representación de un partido, agrupación o movimiento político no haya participado como candidato por otro partido, agrupación o movimiento político para el mismo evento electoral”.

De la lectura de la disposición supraindicada, se desprende, que la prohibición para aspirar a una precandidatura, es que no haya sido candidato por otro partido en el mismo evento electoral, es decir, que una persona que sea candidato no puede aspirar a una precandidatura por un partido distinto.

En conclusión, la prohibición es para los candidatos, no así para quien haya sido precandidato.

Con relación a la ley Núm. 15-19 Orgánica del Régimen Electoral, se refiere al tema en el Titulo XIII, Sección I, que trata de la nominación de los candidatos de partidos, indicando el artículo 134 lo siguiente: “Transfuguismo en las candidaturas.

Las personas que hayan sido nominadas para ser postuladas por un partido, agrupación o movimiento político o alianza a la cual pertenezca el mismo, a un cargo de elección, no podrán ser postuladas por ningún otro partido, agrupación o movimiento político o alianza en el mismo proceso electoral”.

Lo primero que debemos señalar, es que esta disposición legal se refiere al Transfuguismo en las candidaturas, no así, en las precandidaturas, porque no existe; lo segundo, es que se aplica a las personas que hayan sido nominadas, es decir, a los candidatos, por haber resultado gananciosos en el proceso de primarias. Postulación y nominación no son sinónimos.

Pero si existiese alguna duda con relación al concepto de “nominado”, el artículo 135 de la misma ley resuelve dicha cuestión, al indicar: “Nominación de candidatos.

La nominación de candidatos a cargos electivos que hayan de ser propuestos por un partido político, deberá ser hecha por el voto afirmativo de la mayoría de los concurrentes a las elecciones primarias, convenciones o mecanismo de selección interna, que conforme con sus estatutos convoquen para tales fines las autoridades correspondientes de conformidad con la ley”.

Este artículo es lo suficientemente claro y preciso, en el sentido de que la persona nominada, es la que obtiene el voto afirmativo de la mayoría de los concurrentes a las elecciones primarias, convenciones o mecanismo de selección interna.

La prohibición establecida en el citado artículo 134, tiene por finalidad, evitar que una persona sea nominada (candidato) de un partido, y después renuncie y busque la candidatura por otro, es lo que la ley le llama “Transfuguismo”.

Cuando verificamos la Constitución de la República, norma suprema de nuestro ordenamiento jurídico, en su artículo 22.1 consagra entre los derechos de ciudadanía: “elegir y ser elegibles para los cargos que establece la presente Constitución”.

Pudiéramos preguntarnos: ¿La Constitución de la República establece algunas prohibiciones al derecho de elegir y ser elegido?. La respuesta es SI.

La propia Constitución en sus artículos 23 y 24 establece las causales por las que se pierden o se suspenden estos derechos: En el artículo 208 establece una prohibición para los miembros de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas; en el artículo 21 a los menores de 18 años de edad o que no se hayan casado antes de cumplir esta edad; los artículos 151.1 y 172 párrafo II, les prohíbe a los jueces del poder judicial y los miembros del ministerio público ser elegidos para cargos de elección popular; el artículo 124 prohíbe que el Presidente de la República pueda optar por un tercer mandato.

Algo importante que debemos resaltar, es que la Constitución, cuando contempla el derecho a elegir y ser elegido, no hace reserva de ley, no remite a la ley adjetiva la regulación de este derecho, razón por la cual, la ley no puede crear obstáculos para su ejercicio, a lo más que pudiera llegar, es a establecer condiciones para su optimización.

Para dejar aún más claro lo que significa la reserva de ley, nos permitimos citar a modo de ejemplo, el artículo 55 de la Constitución, que establece los Derechos de Familia, indicando en su numeral 5 lo siguiente: “La unión singular y estable entre un hombre y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, genera derechos y deberes en sus relaciones personales y patrimoniales, de conformidad con la ley”.

Es decir, que la Constitución deja en manos del legislador regular este derecho, aunque naturalmente, siempre respetando su contenido esencial.

Pero, si a pesar de todo lo antes explicado, a alguien le quedara alguna duda, o entendiera que se trata de una interpretación de quien suscribe, la Constitución de la República, en su artículo 74 establece las Reglas de Interpretación de los Derechos Fundamentales, indicando en su numeral 4 lo que sigue: “Principio de Favorabilidad. Los poderes públicos interpretan y aplican las normas relativas a los derechos fundamentales y sus garantías, en el sentido más favorable a la persona titular de los mismos y, en caso de conflictos entre normas integrantes del bloque de constitucionalidad, procurará armonizar los bienes e intereses protegidos por esta Constitución”.

Del mismo modo se expresa el artículo 7 numeral 5 de la ley 137-11, Sobre el Tribunal Constitucional y los Procedimientos Constitucionales, al consagrar el principio de favorabilidad en la interpretación de los derechos fundamentales, garantía ésta, que también encuentra base de sustentación en instrumentos internacionales sobre derechos humano.

En conclusión, ni la Constitución de la República, ni ninguna legislación adjetiva, impiden que Leonel Fernández pueda ser candidato presidencial por otro partido, movimiento o agrupación política. El transfuguismo es para las candidaturas, NO en las precandidaturas.

 

Danilo Medina: “Mi delito es no haber fracasado en la Presidencia y que lo estoy haciendo mejor que él”

Compartir:
Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar