(Video) “¡Que venga Abinader! Porque sus funcionarios han sido un fracaso en la sierra de Azua”
En cadena humana, reclaman la atención del gobierno
Por La Redaccion/ Fotos: Cesar De la Cruz/Video Cinthia Polanco
Las comunidades de la zona montañosa de Padre Las Casas, Azua, pidieron al presidente Luis Abinader que intervenga de inmediato la zona y disponga las obras que garanticen su desarrollo.
“Ya que todos los ministros, directores generales y funcionarios locales han resultado inútiles para responder nuestras demandas, que venga el presidente Luis Abinader a resolver los problemas que sus funcionarios no han podido resolver”, reclamó Glenys Delgado.
Delgado habló a nombre de las veintidós comunidades que este sábado 19 de julio tomaron los caminos de la sierra y realizaron una larga cadena humana entre el distrito municipal Las Lagunas y el paraje La Paila, una comunidad situada a orillas del río Yaquecillo.

La actividad fue organizada por los moradores de la zona y sus organizaciones sociales, con el apoyo de la Congregación de las Hermanas Apostólicas del Cristo Crucificado y otras entidades religiosas.
La dirigente comunitaria indicó que los moradores de la zona se han cansado de enviar cartas, visitar despachos de los funcionarios locales, crear comisiones y hacer llamadas a todos lados, y que nadie les ha hecho caso.

“Esta zona está desatendida, todos los caminos están rotos, las escuelas, o no sirven o son insuficientes, no hay maestros suficientes, hace falta un puente sobre el río Grande, no hay energía eléctrica en la mayoría de las comunidades, y cuando alguien se enferma, hay que echárselo al hombre para llevarlos a Constanza o Padre Las Casas, y muchos se nos han muerto en los caminos”, expresó Delgado.

Señaló que las últimas víctimas de la carretera fueron una señora llamada Griselda y su hija de ocho años, así como seis heridos. “Se accidentaron por la mala condición del camino, y para sacarlos tuvimos que hacer malabares durante horas”, añadió.

La dirigente comunitaria recordó que el gobierno de Danilo Medina, a través de la Unidad Técnica de Ejecutora de Proyectos de Desarrollo Agroforestal (Utepda), asignó en forma permanente un buldózer o tractor de orugas o topadora, una máquina pesada utilizada para mover tierra, rocas y escombros, una pala mecánica y un greddar.

“La idea de asignar esos equipos a esta zona -explicó Glenys Delgado- fue tenerlos siempre a mano enfrentar el deterioro de la vía, especialmente en tiempos de lluvia, pero los funcionarios del actual Gobierno, en un sospechoso acto de magia, los desaparecieron de la zona sin ninguna explicación”.
Y añadió: “Sin una carretera que sirva, sin caminos interparcelarios, sin escuelas, sin servicios de salud, sin energía eléctrica, sin apoyo para las actividades agrícolas y sin oportunidades para nuestros hijos, nunca vamos a alcanzar ningún desarrollo y siempre vamos a estar rezagados”.

“Aquí hay otro país, señor presidente, que espera por usted, que nos prometió un apoyo que no hemos recibido”, enfatizó la dirigente.
“El gobierno nos está tratando con la punta del pie, y lo poco que está haciendo, lo está haciendo mal”, afirmó Glenys Delgado, quien citó el caso de la escuela de El Gramazo, que fue inaugurada hace cinco meses y ya se está inundando.

“Sus funcionarios no miran hacia estas montañas y nosotros sentimos que el gobierno nos está tratando como mendigos y no como ciudadanos con derechos”, manifestó.
“Nuestros reclamos son que se reinicien los proyectos suspendidos, entre ellos la construcción de la carretera que une esa comunidad Constanza, el proyecto agroforestal, la construcción, rehabilitación de escuelas y liceos, y otras acciones que nos prometieron.
Situación de la educación

Glenys Delgado definió la situación de la educación en la zona como una calamidad. “En la comunidad Gajo de Monte, hay una escuela que funciona en una rancheta prestada, y en esa misma comunidad nos prometieron hace tiempo la construcción de un liceo y todavía lo estamos esperando”, adujo.

“Mientras las autoridades hablan y hablan de modernización y de cambio de la educación y de cambio, -puntualizó- aquí, en esta cordillera olvidada, hay más de veinte comunidades donde nuestros hijos tienen que estudiar prácticamente en centros sin espacios suficientes, sin dignidad, con un déficit de maestros y en algunos casos veces en ranchetas deterioradas”.

La dirigente comunitaria dijo que los moradores de la zona no se explican por qué tienen que mendigar tanto para que el gobierno construya escuelas, mientras el ministerio de Educación habla cada día de modernización y de cambio del sistema educativo.

“El gobierno nos está tratando con la punta del pie, y lo poco que está haciendo, lo está haciendo mal”, afirmó Glenys Delgado, quien citó el caso de la escuela de El Gramazo, que fue inaugurada hace cinco meses y ya se está inundando.