Destacadas de CiudadOriental.comPolítica

Abinader inicia el trabajo hacia la reeleción; arranca las muelas y patas a los cangrejos que podrían colocarse en su camino

Por Robert Vargas
Siguiendo las enseñanzas del dictador ilustrado, Joaquín Balaguer, el presidente Luis Abinader estaría dando sus primeros pasos en busca de una posible reelección, por lo que habría comenzado a arrancar las muelas y las patas de los cangrejos que podrían obstaculizar su avance.

La primera lección que puede ser usada de referencia por Abinader la dio el fallecido líder reformista Joaquín Balaguer quien, tras su regreso triunfal al Palacio Nacional en el año 1986, fue directo a por la cabeza del expresidente Salvador Jorge Blanco y el Partido Revolucionario Dominicano.

Todo inició con una investigación por la compra de unas “piñas” sobrevaloradas por la Secretaría de las Fuerzas Armadas, cuyo titular en el gobierno de Jorge Blanco era el mayor general Manuel Antonio Cuervo Gómez.

Ese proceso, llevado por la “justicia independiente”, derivó en una investigación que llevó a prisión a Jorge Blanco y luego a ser condenado a 20 años de cárcel durante un proceso, en la que el otrora todopoderoso Cuervo Gómez, fue visto casi correr hacia los sanitarios del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva afectado por una severa diarrea.

Mientras esa “justicia independiente” daba cuenta de la suerte personal y política de Jorge Blanco y Cuervo Gómez, también se lanzaba sobre otros altos dirigentes del PRD y ex funcionarios del gobierno (1982-1986), algunos de los cuales escaparon cruzando la frontera con Haití.

Así, Balaguer, quien sembró de muertos la República Dominicana en sus gobiernos desde 1966 hasta 1978, y regresó al poder bajo el cántico de “Balaguer es la paz”, se ocupó de despejar su camino hacia una nueva reelección en el año 1990 y otra en 1994.

Su estrategia, en 1986, consistió en “arrancarle las muelas y las patas” a los “cangrejos” (PRD), y, con el camino libre, no tuvo mayores obstáculos para permanecer en sentado en la “silla de alfileres”, hasta 1996, cuando le cedió el paso a Leonel Fernández, del PLD.

La situación actual, los cangrejos, sus patas y sus muelas.

A  más de 30 años de distancia de aquellos sucesos con Jorge Blanco y Cuervo Gómez,  la Procuraduría General de la República y otras instancias se apoyan en reportes periodísticos para iniciar investigaciones que podrían culminar en procesos judiciales que le arranquen de una vez y por todas “las mueles y las patas” a los cangrejos que pudieran enfrentar a Luis Abinader en las urnas en el 2024.

Si logran su propósito, Abinader podría ir a por una reelección sin mayores contratiempos.

Una de esos “cangrejos” sería el tres veces presidente Leonel Fernández, líder de la minoritaria Fuerza del Pueblo.

Fernández podría representar un serio obstáculo para unas potenciales aspiraciones reeleccionistas de Abinader.

Sin embargo, si él logra hundirlo temprano, comenzando por arrancarle de cuajo alguna de sus patas, lo dejaría indefenso.

Quizás en el marco de esa estrategia se inscribe el llamado a interrogar al otrora poderoso Diandino Peña, quien construyó las líneas I y II del Metro de Santo Domingo, y el expreso de la avenida 27 de Febrero con su sistema de túneles y elevados y avanzó la construcción de la Línea II-B del Metro, hacia Santo Domingo Este.

Peña fue un activo colaborador de Fernández durante sus gobiernos (1996-2000; 2004-2008 y 2008-2012), y luego continuó con el gobierno de Danilo Medina, quien lo destituyó de la OPRET en medio de un escándalo por presunta corrupción destapado por la periodista Alicia Ortega.

Las investigaciones a Diandino podrían llevar hacia Leonel Fernández y otros de sus ex colaboradores, tal como el caso “Pulpo” y el denominado “Caracol” podrían implicar a Danilo Medina.

Si la “justicia independiente” lograra esos objetivos, tanto el PLD como la FP quedarían “sin patas y sin muelas” con las que defenderse y, por tanto, serían dos “caparazones” incapaces de dar pelea, al menos en las elecciones del año 2024.

Es creciente la percepción de que Abinader prepara temprano el camino hacia la reelección, pero tiene en su contra la creencia generalizada de que encabeza un gobierno de los ricos y de que cada día improvisa sus ejecutorias por lo que en las redes sociales se afianza el criterio de que #nosabengobernar.

Esto ocurre en medio de una escalada alcista de los precios de los artículos de consumo básico, de los combustibles, de los materiales de construcción y de los servicios, tal como ocurrió en la segunda mitad del gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004).

A esto se le suma el desmonte sin maquillaje de los planes de asistencia social auspiciados por sus antecesores en el Palacio Nacional.

Por tanto, y para contrarrestar esa percepción y ganar tiempo, se recurre a medios de distracción tal como si el país fuera un inmenso circo.

De todas maneras, en esta etapa del “Reality Show” que viven los dominicanos, todo indica que, en este momento, Abinader tiene la salten por el mango, pero cualquier paso en falso podría provocar que se vaya de bruces.

Sin embargo, es posible que los estrategas que lo ayudaron a ganar las elecciones enarbolando discursos con medias verdades, lo ayuden a lograr su propósito.

Compartir:
Botón volver arriba