
Por Robert Vargas
La venta por el alcalde Alfredo Martínez, (El Cañero), de un terreno que debió ser destinado a la construcción de una calle en en la urbanización Vista Hermosa, ha dejado al descubierto que ese funcionario actúa a espaldas del Concejo de Regidores, incluso en cuestiones delicadas como esa.
También ha puesto sobre el tapete la forma en que congresistas ponen en juego su influencia para introducir e intentar influir para que sean aprobados proyectos de leyes que, eventualmente, podrían violar la ley y ser motivos suficientes para que sus auspiciadores vayan a prisión, solo que esto último no sucederá porque ningún peledeísta será encarcelado mientras el PLD sea gobierno.
En efecto, tan pronto Ciudad Oriental fue informado de que El Cañero había vendido un trozo del territorio de Santo Domingo Este, iniciamos las averiguaciones entre los regidores del ASDE para conocer si el síndico había introducido al Concejo de algún proyecto de resolución para ejecutar la venta del terreno, ubicado en la urbanización Vista Hermosa, al final de la calle Pico Duarte, junto a la calle México.
La Presidenta del Concejo de Regidores, Ana Tejeda, al ser preguntada sobre esta cuestión expresó que el alcalde no le había entregado ninguna proyecto de solicitud de autorización para vender el trozo de calle.
Peor aún, está confirmado que el Contralor Municipal, Pascual Disla, que se supone está al servicio del Concejo de Regidores, no informó de esa operación de compra-venta a los concejales y guardó tanto silencio sobre el tema como lo hizo el alcalde.
De Disla entre muchos regidores se tiene el criterio de que él ha dejado de desempeñar sus funciones de Contralor Municipal para comportarse como si fuera un empleado de la Administración, no del Concejo de Regidores.
En el breve plazo esto podría provocarle severos problemas con sus superiores inmediatos, los concejales, varios de los cuales comienzan a observarlo con desconfianza, según estos le han comentado a Ciudad Oriental.
Así, el nuevo escándalo le ha estallado en la cara a los regidores, quienes han sido tomados por sorpresa puesto que ninguno, al parecer, conocía que el síndico había vendido en enero pasado el terreno que había sido invadido y en el cual fue edificada una construcción.
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No está claro si Vladimir Maldonado Méndez tiene algún parentezco con el diputado peledeísta Ruben Maldonado quien movió toda su influencia en la Comisión Permanente de Asuntos Municipales para lograr que un proyecto de ley elaborado por él, y que procura la desafectación del terreno, fuera aprobado lo antes posible.
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Sin embargo, al trascender que la venta no contaba con una resolución del Concejo de Regidores que autorizara al síndico a vender el terreno, la pieza fue retirada a toda prisa de la agenda.
Sin embargo, resulta interesante conocer que ninguno de los diputados de la Comisión Permanente de Asuntos Municipales se preocupó por exigir la resolución del concejo del ASDE y basaron su voto favorable en el hecho de que el diputado Ruben Maldonado presentó un acto de venta firmado por el comprador (Vladimir Maldonado Méndez), y el vendedor, (El alcalde Alfredo Martínez).
Según los informes a los que Ciudad Oriental ha tenido acceso, un grupo de regidores ha iniciado el proceso para investigar todo lo relativo a esta compra-venta y sus posibles implicaciones legales.
Quizás el alcalde Alfredo Martínez deba explicar al municipio porqué vendió ese terreno sin tomar en cuenta al Concejo de Regidores, conducta totalmente distinta a la mostrada en el caso de la Ermita del Rosario, en el que él sí pidió autorización para vender un trozo de la calle Olegario Vargas a Molinos del Ozama, lo que no pudo lograr por la resistencia de varios regidores y de la opinión pública.
También sería bueno que diputado Ruben Maldonado explicara si él es familia del comprador del terreno, Vladimir Maldonado Méndez. Si resultara que es así, entonces tendríamos que ese legislador se estaría aprovechando de su investidura para legislar en beneficio propio, de familiares o de cercanos.
Como se ve, el asunto no parece ser tan simple y es muy posible que en la próxima sesión del Concejo de Regidores esto sea motivo de interesantes debates.
