jueves, 7 de mayo de 2026
Santo Domingo Este: 26°C

La táctica de Redondo Llenas que usa Dío frente a Carolina y David

Por Isaura Estevez
El 24 de abril de 2026, el alcalde Dío Astacio convirtió lo que debía ser una rendición de cuentas en un espectáculo de corte casi cinematográfico, más cercano a la ficción política que a un ejercicio institucional de transparencia. La actividad proyectó, de manera implícita, el lanzamiento de una posible candidatura presidencial con horizonte en 2032.

Desde una lectura estratégica, el objetivo parece claro, ya que busca controlar la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Santo Domingo Este, asegurar la reelección en la alcaldía y, en un plano más amplio, apostar a un escenario en el que factores externos, incluida una eventual crisis internacional, dificulten el triunfo del candidato presidencial del PRM en 2028.

En ese escenario hipotético, con un PRM fuera del poder ejecutivo, el control político de Santo Domingo Este se convertiría en una plataforma clave para impulsar un proyecto presidencial propio. En ese escenario, Astacio tendría como principales contendores a David Collado, respaldado por sectores económicos de peso, y a Carolina Mejía, cuyo capital político se sustenta tanto en su trayectoria como en su vínculo familiar con el poder. Frente a ellos, otros precandidatos internos sin posiciones en otro gobierno quedarían en un segundo plano.

En el plano formal, el alcalde inició su intervención entregando de manera digital la memoria de gestión 2025 al Concejo de Regidores, a través de su presidente. Sin embargo, hasta la fecha, ese documento no ha circulado muy diferente a los documentos de otras alcaldías que son públicos. Este hecho, más que casual, parece responder a un cálculo político por la limitada disposición de los regidores de oposición a revisar en detalle la documentación. Como era previsible, ningún bloque ha solicitado formalmente el acceso al código QR con el informe completo.

El discurso presentado ese día se caracterizó por un tono marcadamente hiperbólico. En su búsqueda de validación, el alcalde no solo expuso logros con niveles de exageración evidentes, sino que en varias ocasiones reclamó abiertamente aplausos que no se producían. El punto más llamativo ocurrió cuando afirmó haber completado y entregado el 95 % de las obras del presupuesto participativo, declaración que generó miradas de sorpresa entre los regidores vinculados a los comités de seguimiento.

Lejos de cerrar el episodio, la semana siguiente introdujo un nuevo movimiento táctico en un programa de amplia audiencia, Astacio anunció que no aspiraría a la reelección. Esta declaración, más que una definición definitiva, puede interpretarse como una maniobra para desactivar resistencias internas y evitar confrontaciones con otros aspirantes, mientras concentra sus esfuerzos en alcanzar la presidencia del PRM en Santo Domingo Este, cuya definición está prevista para 2026.

Esta forma de avanzar escalón por escalón, priorizando correlaciones de fuerza en cada etapa, recuerda estrategias prácticas de supervivencia prolongada, como la aplicada durante tres décadas por Mario Arredondo Llenas, quien al salir de prisión este 5 de mayo tras cumplir una condena de treinta años señaló que su principal mecanismo de resistencia fue vivir “un día a la vez”. Esta filosofía de supervivencia, basada en la fragmentación del horizonte para sostener el presente, parece encontrar un eco simbólico en la praxis política de Dío Astacio. Frente al peso específico de figuras como Carolina Mejía y David Collado, el alcalde de Santo Domingo Este ha optado por una estrategia de avance gradual: primero la presidencia del PRM en el municipio, luego la reelección y, en un horizonte más amplio, una eventual candidatura presidencial para el 2032

En ese sentido, la aparente renuncia a la reelección es una pausa táctica dentro de un plan inmediato.

Por otro lado, la oposición parece actuar bajo su propio cálculo estratégico. Más que confrontar de manera frontal, algunos sectores toleran e incluso facilitan ciertos movimientos del alcalde dentro del ámbito municipal. La razón de fondo sería una hipótesis de mayor alcance, es que una figura con alto nivel de ambición podría convertirse, llegado el momento, en un factor de división soterrada dentro del oficialismo.

En esa lógica, Dío Astacio sería visto como un potencial “caballo de Troya” capaz de debilitar al candidato presidencial del PRM. Mientras más poder acumule, mayores serían sus posibilidades de incidir en el debilitamiento del candidato oficialista de cara a 2028, sin que sus propios compañeros lo perciban. Por el contrario, podría proyectarse como quien más trabajó para que el partido se mantenga en el poder, ya que, como comerciante de la fe, exhibe una notable habilidad para mostrar respaldo de cara al público, mientras en la sombra ejecuta su verdadero plan.

Salud y larga vida para el pastor Dío Astacio, el político más hábil de Santo Domingo Este.