Por Felipe Castro
La hipocresía ha estado presente en todos los actos del hombre, desde las acciones del poder mismo, hasta la mínima célula de la sociedad; la familia; que para las malas artes, es usual el disfraz de la simulación.
El lobo feroz, una bestia sin escrúpulo, no tuvo el valor de tratar de comerse a la Caperucita Roja a capela; tuvo la nobleza de disfrazarse de su abuelita a los fines de timarla.
Para el amo y señor que maneja el Poder Ejecutivo, con su poder hegemónico que domina todo, no le ha dado valor alguno a la hipocresía, lo impone todo sin vaselina, no le pasa las manos al pueblo para aliviar su dolor institucional. Todo lo hace a la franca en esta vilipendiada nación.
No le tiene respecto a la Ley, no observa los preceptos constitucionales, viola su propia palabra y sus promesas sin ningún pudor. Prevarica constantemente, en su función publica en favor y provecho propio y de los demás miembros del Comité Político de su partido.
A pesar de que el sátrapa esta consiente que delincuente es aquel que transgrede e irrespeta la Ley, y por vía de consecuencia, quien viola la ley es un delincuente, consciente de esto, no guarda ningún temor a consecuencias futuras; para él, el futuro sin el poder en sus manos no existe.
Este pequeño monarca, para reelegirse modifico la Constitución con el dinero sucio de Odebrecht a la velocidad de la luz, convenció a papeletazo limpio a mas de 200 “legisladores” para lograr su fin.
Dicho presidente ha puesto todos los recursos del Estado a favor de la corrupción, la impunidad, y para desarticular los justos reclamos a favor del retorno a la institucionalidad.
Mientras la sociedad reclama justicia, el sátrapa se empecina en degradar las instituciones; para tener control absoluto de justicia gestiono la presidencia de la Cámara de Diputado para su hermana; para tener mayor control del Consejo Nacional de la Magistratura, nombra 5 cuadros del PLD., en la Cámara de Cuentas; lo mismo hace en el Tribunal Superior Electoral, la Junta Central Electoral y en la Suprema Corte de Justicia y agudiza el rápido deterioro del sistema de partidos.
Con esta casta gobernante, no se vislumbra a corto plazo la vuelta a la institucionalidad, en virtud de que los mismos no albergan respeto a los partidos de oposición y al Movimiento Verde, porque estos, no les han mostrados garras capaces de infundir temor.
La oposición por incapacidad y conchupancia y el Movimiento Verde por la veda que le tiene un líder importante de los medios de comunicación, cuya intención es que el accionar del Movimiento Verde gire en torno a la filosofía de Mahatma Magadhi, es decir que en las lucha populares no suene ni un torpedo. A pesar de que el contexto de la lucha de Mahatma Gandhi, fue diferente en el tiempo, en el propósito y en la cultura. Sin temor no habrá variación.
Felipecastro23@hotmail.com
