
Por Robert Vargas
Lo de Manuel Jiménez y su organización Compromiso RD es «otra fragancia». El discurso del ex diputado no se parece en nada a los que dieron ayer el alcalde de Santo Domingo Este, Alfredo Martínez, y el gobernador de la provincia Santo Domingo Juan Frías.
Los únicos puntos de comparación son que los discursos fueron dados en el mismo lugar, usaron el mismo equipo de sonido y todos fueron dados debajo del busto a Duarte, en la intersección de la autopista Las Américas y la avenida Coronel Rafael Fernández Domínguez.
Nada más.

El discurso de Jiménez a sus compromisarios fue vibrante, conceptual, frontal y desafiante.
Como siempre, el ex diputado demostró su capacidad para dar discursos que mantienen la atención de quienes le escuchan.
Domina bastante bien el lenguaje corporal, la fluidez, la dicción y la entonación de la voz.
Les comento esto porque en un artículo anterior mostramos algunas de las deficiencias de Martínez y Frías al dar discursos en homenaje a Duarte en su día.
Ayer, Jiménez se colocó frente y junto a sus seguidores y les habló con energía, vigor, precisión y determinación de sus propósitos y los de su organización.
Denunció la corrupción y otras dolencias de la sociedad actual.
No solo eso, sino que los animó a todos a practicar las enseñanzas del patricio Juan Pablo Duarte, con todo lo que esto significa.
Aparte de las ofrendas florales de las instituciones oficiales como el ASDE, la Gobernación y el Ministerio Público, más una entidad vinculada al Ministerio de Interior y Policía, Jiménez fue el único político que acudió al lugar a rendir tributos al patricio.
Y lo hizo a su manera, cómo él sabe hacerlo.
Con un discurso didáctico que motiva a seguir adelante.
Incluyó, además, los himnos Nacional y el de su joven organización.
Concluyó con una canción alusiva a Duarte.
Manuel Jiménez hace camino al andar.
El vídeo lo dice todo.
