martes, 21 de abril de 2026
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En la pagina 13 de mi libro

Por Quilvio Vásquez
Hasta ahora, podemos afirmar que nunca ha existido una religión monoteísta. La dualidad de todas las singularidades materiales y espirituales impide a cualquier creyente pensar en solo un ser superior.

Me podrían decir que su Dios es el creador de todos, de los visibles y de los invisibles, de los buenos y de los malos, de los animales y las plantas, pero hay en todos una dualidad. La dualidad es lógica porque el todo es la suma de todas sus partes.

No puede existir el todo sin partes; dentro de la fe siempre existe la idea lógica de los contrarios. Se pueden concebir muchas partes de un todo: grandes, pequeñas, fuertes, débiles, pero no es posible concebir un mundo sin dualidad.

A pesar de que la psicología establece la soledad existencial con todas las pruebas, porque de verdad nadie puede pensar por nosotros, es imposible separar nuestro pensamiento de la dualidad material.
No confundan la dualidad filosófica con las acciones y reacciones de la naturaleza.

Las leyes de la física establecen la existencia de fuerzas positivas y negativas; ellas determinan la existencia dual de las cosas, y nada existe sin tener su contrario. Toda la materia está regida por estas leyes, y ya está demostrado que el mundo funciona de acuerdo con esta ley de partícula. Fuerzas contrarias se atraen y fuerzas iguales se repelen.

Aquí podemos notar que cada partícula conserva su propiedad y donde esté permanece su carga.
Así ocurre siempre, no es posible la existencia de fuerzas externas a las propias leyes de la materia; cualquier hecho que acontece solo puede ser producto de la interacción de los contrarios.

La existencia de un solo Dios queda excluida, porque son necesarios dos dioses para cumplir con la ley de la materia.

En el caso del Dios cristiano hay todavía más incongruencias, porque hay un Dios todopoderoso que creó otro Dios o que por error dio poder a otro Dios, y este se encarga de oponerse con su fuerza negativa a la fuerza positiva de su creador.

Esa idea rompe con las leyes fundamentales de Newton, que establecen que toda acción tiene una reacción igual y de sentido contrario a la fuerza que la origina.

La idea de Dios no encuentra asidero en la ciencia, es una idea producida por ignorantes de las leyes de la física y que únicamente encuentra asidero dentro de la soledad existencial de la psicología.

Para generar a Dios, con todos los poderes que se le atribuyen, fue necesaria la ignorancia, porque por más que lo intenten, Dios no pudo ser creado por encima de la lógica. La lógica está por encima de cualquier Dios que la soledad existencial pueda inventar.