jueves, 21 de mayo de 2026
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Jacobo Colón contraataca a Milton Olivo»

Por Jacobo Colón

s inaceptable que el señor Milton Olivo, en un intento de justificar el caos y el desorden en las calles de Santo Domingo Este, reduzca a un mero tinte político el recurso de amparo presentado por organizaciones comunitarias para exigir la retirada de los contenedores que representan un riesgo para los munícipes.

Sus declaraciones no solo son irresponsables, sino que ignoran el peligro tangible que representan estos obstáculos para la ciudadanía.

Calificar esta acción como «política» es una maniobra distractora que evade la gravedad del problema y desestima el sufrimiento de los residentes.

 

 

 

Olivo parece olvidar que la ilegalidad de estos contenedores no es una acusación de la oposición, sino un hecho constatado por instituciones del propio gobierno del presidente Luis Abinader, al que él mismo dice respaldar.

¿Acaso no es el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), dirigido por un aliado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el que ha certificado que estos contenedores obstruyen el espacio público y carecen de autorización?

“La Dirección de tránsito y vialidad no ha emitido autorización alguna para la colocación de dichos contenedores en vías arteriales del municipio, por el contrario, tras una evaluación técnica realizada en el territorio, esta Dirección emitió una comunicación oficial fechada el 10 de febrero de 2025, mediante la cual se advirtió formalmente al Ayuntamiento Santo Domingo Este sobre los riesgos que representa dicha instalación en avenidas de alta circulación como la carretera mella y la San Vicente de Paul”

Todo indica que el señor Milton Olivo desconoce totalmente esta información, si la hubiera conocido no hubiera querido politizar el recurso de amparo incoado.

El INTRANT, como ente regulador del tránsito, ha sido claro; estos contenedores violan las normativas y afectan la seguridad vial.

¿Dónde está lo “político” en un dictamen técnico de una institución gubernamental?

Asimismo, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, liderado por Paíno Henríquez, también del PRM, ha señalado que estos contenedores no cuentan con permisos ambientales ni estudios de impacto ambiental.

Medio Ambiente ha advertido que, al no ser recolectados diariamente, se convierten en focos de insalubridad, propiciando la proliferación de ratones, cucarachas y enfermedades como la leptospirosis y el dengue.

¿Es esto también una conspiración política, señor Olivo?

¿O es simplemente la realidad que enfrentamos los ciudadanos de Santo Domingo Este, mientras usted defiende lo indefendible?

Dos instituciones públicas, dirigidos por funcionarios del gobierno de Luis Abinader son los que les están diciendo a Dio Astacio que debe retirar los contenedores de nuestras calles, como él se burla de esas instituciones, serán los tribunales los que deberán decidir.

Estoy plenamente seguro que, si uno de los jóvenes que perdió la vida en la Avenida Venezuela, víctima de los improvisados “policías acostados” hubiera sido su hijo, ¿seguiría hablando de política? ¿O clamaría por justicia y por la remoción inmediata de estos obstáculos mortales?

Las tragedias que han ocurrido no son ficción ni campaña electoral; son el resultado de la negligencia y la falta de acción ante un problema que las propias autoridades gubernamentales han reconocido.

La lucha de las organizaciones de Santo Domingo Este no es un capricho ni un ataque político.

Es una demanda legítima por el derecho a transitar calles seguras, a vivir en un entorno saludable y a que se respeten las leyes que el propio gobierno dice defender.

Si el señor Olivo y el equipo del alcalde Dio Astacio quieren mostrar compromisos con la ciudadanía, que empiecen por escuchar a las instituciones del gobierno que ellos mismos representan y actúen para retirar estos contenedores ilegales de una vez por todas.

Basta de excusas y de politizar lo que es una cuestión de sentido común y responsabilidad pública.

Los residentes de Santo Domingo Este merecemos respeto, seguridad y un entorno digno.

No permitiremos que se nos siga ignorando mientras se juega con nuestra salud y nuestras vidas.

¡Exigimos soluciones, no discursos vacíos!