
Por Robert Vargas
La intención del intrépido foto reportero Franklin Guerrero, del portal de Nuria Piera, de entrevistar al obispo Francisco Ozoria, abrió las compuertas para que brotara la altanería del sacerdote Frank Clarck, de la Catedral de Santo Domingo.
Guerrero junto a otros periodistas trataron de obtener una reacción de Ozoria, ante el reclamo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, (SNTP), y del Colegio Dominicano de Periodistas, (CDP), para que el jefe de la iglesia católica identifique a los periodistas «chantajistras» denunciados en el sermón de las siete palabras el viernes santo desde la Catedral.
El grupo de reporteros estaba ubicado en uno de los laterales del templo religioso cuando, de repente, en su ángulo de visión se mostró Ozoria, quien se negó a ser entrevistado por el personal de la prensa.
En su lugar, dio la cara el sacerdote Frank Clarck, quien acusó a los periodistas de pretender «buscar quiquilla» (controversia).
- Puede interesarle: Francisco pide perdón por la «monstruosidad» de los sacerdotes pedófilos
- Puede interesarle: «Nada compensará lo que me pasó»: Iglesia Católica pagará una indemnización millonaria a víctima de un cura pederasta
- Puede interesarle: Comienza el juicio contra curas acusados de violar a niños sordos en un instituto católico de Argentina
- Puede interesarle: Víctima sexual de un cura de Pensilvania: «Los seminarios son criaderos de pedófilos»
Con una clara y evidente altanería, Clarck pretendió desvincular a la iglesia de los pronunciamientos del sacerdote que habló de los periodistas «chantajistas», aunque luego, cuando se sintió acorralado, se vio precisado a admitir que esa es una postura de la iglesia, aunque luego dijo que se trata de «reflexiones» de cada sacerdote y que sus palabras no son coordinadas por la Iglesia.
En pocas palabras, Clarck protagonizó un verdadero «arroz con mangó» quizás con la creencia de que sus palabras, por ser un sacerdote, deben ser aceptadas sin cuestionamiento alguno.
- Puede interesarle: La ONU denuncia al Vaticano por permitir a los sacerdotes violar a miles de niños
La iglesia católica ha lanzado su andanada contra los presuntos periodistas y comunicadores chantajistas, sin identificar por su nombre a ninguno y embarrando a todos por igual.
Se trata de la misma Iglesia que tiene como sacerdotes a pedófilos y violadores y pretende dar lecciones de moral absoluta al resto de la sociedad.
Sin embargo, debe admitirse y resaltarse que en esa iglesia abundan los sacerdotes honestos y dedicados a su fe religiosa.
