jueves, 21 de mayo de 2026
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Política del gobierno contra la delincuencia fracasa; barrios de la zona norte del DN parecen zona de guerra

Por Robert Vargas
n su empeño por contener la criminalidad y la delincuencia que azota República Dominicana, el gobierno de este país caribeño ha convertido los barrios de la zona norte del Distrito Nacional en escenarios  de cuasi  guerra, con el despliegue de cientos de tropas, que tienen como misión capturar a sospechosos de asesinatos y asaltos.

La acción por el gobierno, pocas veces vista en este país de  playas paradisíacas preferidas por cientos de miles de turistas extranjeros, incluyó, incluso, el despliegue de vehículos del ejército blindados, equipados con ametralladoras y helicópteros de guerra que sobrevolaban la zona de operaciones.

Con este despliegue, el gobierno pretende contener y aniquilar la creciente ola de asesinatos y asaltos que han generado en el país un estado de temor e inseguridad.

Ante la gravedad de la situación, el presidente Luis Abinader ha pretendido culpar a «administraciones pasadas», de las que sugiere que fueron permisivas con el narcotráfico.

Atribuye el aumento de la espiral de criminalidad a una presunta reacción de los narcotraficantes, que se sienten afectados por los golpes que les ha asestado la agencia antidrogas local.

Sin embargo, la forma de combatir la criminalidad por el gobierno ha sido cuestionada por distintos sectores que perciben que las autoridades actúan sin un plan estratégico definido previo a un análisis de datos por los servicios de inteligencia que los pudieran llevar directamente a los cabecillas de las bandas de criminales.

Ayer, por ejemplo, aunque la fuerza militar y policial se incautó de alguna marihuana y pocas armas, la mayoría de los arrestados en los barrios pobres eran gentes de a pie que fueron «capturadas» mientras caminaban en las calles.

Por el momento, el concepto de que República Dominicana es un país seguro, ha rodado por el suelo y se ha generado la percepción de que las bandas de delincuentes que operan en el país solo pueden ser enfrentadas con el ejército en las calles, pero sobre todo, en los barrios pobres.

Durante su campaña electoral de cara a las elecciones presidenciales del año 2020, el hoy presidente Abinader, se promovía prometiendo que haría de Dominicana un país más seguro.

Sin embargo, tras dos años de gestión, la situación ha empeorado y la criminalidad, y  la violencia, en la que están implicados, incluso, como protagonistas miembros de la fuerza policial en servicio, parecen fuera de control.