viernes, 17 de abril de 2026
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¿Es Julio Romero la mejor opción para Santo Domingo Este?

Por William Perdomo
La postulación de Julio Romero como candidato a alcalde de Santo Domingo Este por la Fuerza del Pueblo (FP) ha desatado polémica por antiguos escándalos que opacan su trayectoria.

Y es que Romero arrastra una turbia historia que incluye acusaciones de abuso a una menor, presuntos vínculos con el narcotráfico e inconsistencia partidaria.

En 2009, siendo diputado, Romero fue señalado por una joven de mantener relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad, dejándola embarazada y abandonada. El dirigente admitió la relación, pero negó los señalamientos de maltrato.

La joven Yuilmi Peguero Alcántara denunció en el programa de Alicia Ortega que en esos días Julio Romero la sedujo y llevó a una cabaña, aunque no consumaron relaciones ese día.

La denunciante afirma que Romero la casó con otro hombre tras prometerle casa propia, estudios cubiertos y vida en Miami. Producto del embarazo tienen un hijo, y le reclama la paternidad y manutención de su vástago.

Romero insinúa que el caso responde a una persecución política de sus adversarios de la zona oriental.

En 2010, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) excluyó a Romero de la boleta electoral tras esta denuncia, en decisión de la comisión disciplinaria.

Poco después, la fiscalía lo vinculó con un supuesto caso de microtráfico y lavado, con los narcotraficantes conocidos como «El Gringo» y «El Chino», considerados como dos de los principales jefes de esos negocios de drogas en el país en ese momento.

Se informó, según el medio de comunicación / Noticias El Testigo, que los acompañaba en la discoteca Eagle de la autopista de San Isidro de Santo Domingo Este, al momento del arresto intentó impedir las acciones de la Dirección Nacional de Control de Drogas. Nunca llegó a ser formalmente acusado.

Cabe resaltar que esta figura política fue originalmente miembro del Partido Revolucionario Independiente (PRI) desde los tiempos de Jacobo Majluta, luego del PRD, hasta pasarse a la Fuerza del Pueblo, denotando su dote de transfuguismo político.

También anteriormente había aspirado a la alcaldía de la zona oriental, lo intentó para las elecciones 2016-2020, pero no pudo materializar su candidatura debido a un acuerdo entre el PLD y la FP.

Ahora, otra vez, Romero resurge como aspirante municipal por la FP, en lo que se percibe como un intento de “reciclaje” o “blanqueo” de figuras políticas cuestionadas. Cambia de partido, pero su historial controversial lo persigue.

Por casos como este, urge una depuración de la clase política dominicana. Los partidos no pueden seguir avalando dudosas candidaturas electorales

El pueblo merece opciones decentes, intachables, que encarnen genuinamente el anhelo de un mejor país. Ya está cansado de políticos de reputación cuestionable que manchan la dignidad del servicio público.

Los partidos están a tiempo de rectificar antes de cerrar sus boletas electorales. De lo contrario, la ciudadanía pasará factura en las urnas, como merecido castigo por tales desaciertos.

Confiamos en que primará la sensatez. Por el bien de Santo Domingo Este y el país, es hora de dar un giro y comenzar a tomar decisiones correctas.

¡El futuro nos juzgará!!.