
Por Abinader Fortunato
El Tamarindo.- Como si fuera un pequeño pasaje de la historia de abandono e inequidad del Macondo contada por el inmenso escritor colombiano García Márquez en su icónica obra Cien Años de Soledad, pero esta vez en una pequeña comunidad del nordeste de Santo Domingo Este, numerosos niños estudiantes se arriesgan cada día a cruzar sobre los restos de una palmera y una vencida Yolita que utilizan como puente para atravesar una profunda y peligrosa cañada y trasladarse a sus respectivas escuelas en los dos pobladitos.
Desde hace varios años, las comunidades de Cancino Adentro y El Tamarindo vienen pidiendo a voces la construcción del puentecito que une a ambos poblados, pero sobretodo para evitar una tragedia si algún niño o adulto cae en el barranco pantanoso y altamente contaminado.
El cruce por el accidentado trayecto, es un viacrucis arriesgado de malabarismo para niños, jóvenes y adultos que buscan acortar distancia de este a oeste en la olvidada demarcación, carente de la mayoría de los más importantes servicios como el agua potable, la regularidad del servicio eléctrico, la recogida de basura, la asistencia de salud, la organización y el arreglo de sus vías, y la garantía de la seguridad ciudadana con la urgentes necesidad del patrullaje policial.
Padres y vecinos de ambas comunidades, próximas al costado norte del río Ozama y sus afluentes, están muy preocupado por el riesgo de los niños y de los mayores que durante varios meses, años, acortaban distancias, utilizando las dos viejas palmeras muertas, y ahora la desvencijada Yolita color azul, fijada sobre un deteriorado cable, y que evita zozobrar gracia a la maniobra de su “capitán” de retirarle con un recipiente el agua que penetra por su fondo.
No lo ocultan, a veces temen lo peor cuando las lluvias torrenciales anegan la zona. Incluso se afecta el flujo de estudiantes a las respectivas escuelas del área y también el activo paso de ciudadanos y pequeños comerciantes mercaderes que utilizan el tramo para desplazarse a sus zonas de trabajo, al Mercado Nuevo, de la avenida Duarte y los poblados del Cachón, Los Minas, Sabana Perdida y otros en el lado oeste del Santo Domingo Oriental.
Organizaciones comunitarias, religiosas, educativas, de comerciantes y choferes han pedido sostenidamente a la Presidencia de la República, al alcalde del Ayuntamiento de Santo Domingo Este ( ASDE), Dio Astacio y al Ministerio de Obras reiniciar el puente, cuyos cimientos, aunque envejecidos por el tiempo y el abandono, se mantienen ahí como testigos inertes de la indiferencia institucional.
El abandono no puede ser peor. La gente aquí está muy decepcionada de sus autoridades y entiende que ellos no cuentan más que para un registro electoral en tiempos de zafra de promesas y campaña electoral. Y tienen razón, nadie le escucha. Su voz casi se apaga o se muere en la tibieza de cada tarde. Lo han prometido cien veces.
El licenciado Fredy de los Santos, uno de los tantos ciudadanos que ha llevado sus preocupaciones y denuncias por la dramática situación, advierte que tanto la alcaldía de SDE, como el Ministerio de Obras Públicas, serán los exclusivos responsables si lamentablemente ocurre un hecho trágico en la del Tamarindo.
“Se lo hemos rogado permanentemente, pero no le hacen caso a la población, y eso es indignante. Solo después que pasa una situación lamentable actúan, ya cuando es tarde. Y mienten demasiado a la comunidad”, dijo.
Y agregó que “las autoridades municipales y de las instituciones públicas tiene una gran responsabilidad sobre las condiciones y la vida de la gente, pero sobretodo, el compromiso con la protección que cruzan por ahí y van a las escuelas
El colapso
La estructura que colapso hace unos años. fue iniciada en 2013 por el fenecido síndico Juan de los Santos ( Juancito), y a raíz de su muerte violenta en 2014, fue continuada por su predecesora, la vice alcaldesa Jeanette Medina… pero la misma colapso con una de las tormentas de agua que afectaron al país.
Una parte del esqueleto de hierro quedó sepultado bajo agua y aún está en el mismo lugar.
La cañada, que se inicia en las inmediaciones de la Dirección General de Embellecimiento, en Hainamosa, recolecta todo el agua que viene vía abajo en la carretera Mella, desde la avenida Charles de Gaulle, y la conduce por la accidentada lengua de barrancas y lodos que llegan al Ozama-Tosa.
En la parte arriba, el gobierno constituyó una planta de tratamiento, pero la mayor cantidad de aguas residuales ( aguas negras), lo que ha convertido la cañada en un gran reservorio de agua altamente contaminada que está afectando a miles de familias de distintos barrios y urbanizaciones próximas a la zona, debido al valor y la inmensa cantidad de mosquitos y otros insectos que generan las aguas.
Los 10 mil pesos del senador
Dicen en El tamarindo, en una versión de camino, que el desconocido senador y empresario Antonio Taveras, del Partido Revolucionario Moderno ( PRM), reelecto en el proceso electoral del 2024 por la provincia Santo Domingo, dio en la campaña electoral 10 mil pesos como contribución para rehabilitar el paso. Desde entonces ni la placa se le ha visto en el municipio más grandes territorial y electoralmente, en donde no tiene oficina y ni la placa nunca más se le ha visto.
Los residentes de la demarcación lo están esperando. No pierden las esperanzas, algún día el especial y ausente legislador pasará. Ellos quieren pasarles factura.
Y el Alcalde…? Bien gracias…!!
La indignación es cada vez mayor, porque también durante el proceso electoral el alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio, prometió terminar y restablecer con un puente seguro el tramo de la calle Central que comunican a El Tamarindo con Cancino Adentro, y los niños y los moradores puedan transitar por el mismo sin sobresaltos.
Ese tramo, también fortalecería la actividad comercial, laboral y de transporte en la zona, en donde también operan varias rutas de pequeñas guaguas de FENATRANO.
Nueva vez los habitantes y las entidades sociales y comunitarias de la zona a Dio Astacio, que acaba de cumplir el primer aniversario de gestión al frente del ASDE, que cumpla con su responsabilidad de administrador municipal que prometió muchas cosas y generó con sus anuncios un mar de expectativas que hasta ahora se ven en un incierto, en una larga espera.
