
«Preservar la memoria de los acontecimientos de la Gran Guerra Patria, su historia auténtica, sus verdaderos héroes, es para nosotros una cuestión de honor», resaltó el presidente.
RT.-El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ofreció este sábado un discurso para felicitar a los veteranos, militares y todo el pueblo ruso, así como a los ciudadanos de otros países, con motivo del 81.° aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi en la Gran Guerra Patria (1941-1945), que tradicionalmente se celebra el 9 de mayo.
Tomando la palabra, el mandatario ruso felicitó a todos los participantes del evento y a todo el pueblo ruso por el Día de la Victoria, festividad que —subrayó— es «sagrada y luminosa» para el país. «La celebramos con sentimientos de orgullo y amor por nuestra patria, con la comprensión de nuestro deber común de defender los intereses y el futuro de la patria», resaltó Putin.
En esta línea, Putin declaró que Rusia nunca olvidará las hazañas de la gran generación de vencedores y siempre honrará «sagradamente» los mandatos y el legado de los soldados de la victoria.
«Preservar la memoria de los acontecimientos de la Gran Guerra Patria, su historia auténtica, sus verdaderos héroes, es para nosotros una cuestión de honor. Siempre recordaremos la hazaña del pueblo soviético, que fue precisamente él quien hizo la contribución decisiva a la derrota del nazismo, salvó su país, salvó al mundo, puso fin al mal total e implacable y devolvió la soberanía a aquellos Estados que capitularon ante la Alemania hitleriana y se convirtieron en dóciles cómplices de sus crímenes», manifestó. Agregó que el pueblo soviético, «con enormes sacrificios», se convirtió en «la encarnación del valor y la nobleza, la fortaleza y la humanidad».
«El 22 de junio de 1941 es una de las fechas más trágicas y más luctuosas de nuestra historia. Los nazis atacaron traicioneramente a la Unión Soviética, planearon apoderarse del país y de sus riquísimos recursos, la destrucción completa de la cultura, de nuestro patrimonio histórico y, finalmente, el exterminio, la esclavitud, el genocidio de todo el pueblo soviético multinacional, precisamente de todos los pueblos, naciones y etnias de la Unión Soviética», recordó Putin.
Continuó que, para llevar a cabo «estos objetivos criminales» se reunieron fuerzas de toda Europa. «Parecería que los estrategas nazis tuvieron en cuenta todo, salvo una cosa: lo que se llama el carácter ruso y la fuerza del espíritu del pueblo soviético», subrayó.
«La lealtad a la patria es la justicia suprema»
El líder ruso señaló que estas cualidades se manifiestan especialmente en los tiempos más difíciles para la patria. «Nuestro pueblo se alzó como un muro en el camino del enemigo y demostró que la lealtad a la patria es la justicia suprema, capaz de unir a millones de personas», aseveró.
«Recordamos la firmeza sin precedentes de los soldados, marineros y oficiales, la abnegación de los participantes de la milicia popular, de los partisanos y de los combatientes clandestinos, los esfuerzos gigantescos de la retaguardia, de la ciencia, de la industria, de los trabajadores del campo», hizo hincapié.
Indicó que, ante la amenaza de la Alemania nazi, el frente y la retaguardia «fueron uno», y «el verdadero patriotismo, el valor y la capacidad de sacrificio» del pueblo lo «elevaban por encima del enemigo, daban fuerzas y fortalecían la fe en la victoria». En esta línea, Putin enfatizó que la memoria de esta gran hazaña de los soldados soviéticos vive en las historias familiares, en los corazones de los hijos, nietos y bisnietos, en la memoria de cada ciudadano ruso.
«Inclinamos la cabeza ante los caídos en combate, ante quienes fueron torturados en la ocupación y en cautiverio, quienes murieron de hambre en el Leningrado bloqueado, en otras ciudades y localidades sitiadas, ante todos los que dieron su vida por la patria, por Rusia», rindió homenaje el mandatario. «Inclinamos la cabeza ante la memoria de hijos, hijas, padres, madres, abuelos, bisabuelos, maridos, esposas, hermanos, hermanas, familiares, amigos», agregó, declarando un minuto de silencio.
«Nuestros héroes avanzan»
Acentuó que la gran hazaña de la generación de los vencedores inspira también a los soldados que hoy cumplen las tareas de la operación militar especial. «Se enfrentan a una fuerza agresiva que se arma y es apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y, pese a ello, nuestros héroes avanzan», dijo. También destacó el trabajo de todos los que aportan a la victoria de Rusia: los obreros, diseñadores, ingenieros y científicos que, al continuar las tradiciones de sus predecesores, también, apoyándose en la experiencia de combate moderna, desarrollan tecnologías «avanzadas y únicas» de armamento.
«Pero por más que cambien la técnica y las formas de combate, lo principal permanece invariable: el destino del país lo deciden las personas», remarcó. «La clave del éxito es nuestra fuerza moral y espiritual, el valor y la gallardía. Nuestra cohesión y la capacidad de resistirlo todo, de superar cualquier prueba», insistió. Así, declaró que todo el pueblo ruso tiene un objetivo común y cada uno aporta su propia contribución a la victoria.
«Estoy firmemente convencido de que nuestra causa es justa. Estamos juntos. La victoria siempre ha sido y siempre será nuestra», manifestó.
«¡Gloria al pueblo vencedor! ¡Gloria a los veteranos! ¡Gloria a las Fuerzas Armadas de Rusia! ¡Felicidades! ¡Feliz Día de la Victoria!», concluyó.
Desfile militar
La intervención del mandatario ruso fue seguida de un desfile militar para honrar la memoria de los héroes soviéticos. En la columna de infantería participaron soldados de distintas instituciones de educación superior militar y de diferentes ramas de las Fuerzas Armadas de Rusia. Los alumnos de los colegios militares, así como la columna de equipo militar, no tomaron parte en el evento de este año debido a la situación operativa actual.
Como parte del evento, también se transmitieron imágenes de la labor de los militares rusos que cumplen misiones en la zona de la operación militar especial, así como de quienes permanecen en guardia de combate y en servicio militar operativo en los puestos de mando de las Fuerzas de Misiles Estratégicos, de las Fuerzas Aeroespaciales y en los buques de la Armada rusa.
Líderes de varios países llegaron a Moscú para presenciar los eventos conmemorativos, entre ellos, el presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko; el rey de Malasia, sultán Ibrahim ibni Iskandar; el presidente de Laos, Thongloun Sisoulith; el presidente de la República Srpska (parte de Bosnia y Herzegovina), Sinisa Karan; entre otros. Después del desfile, Putin y los invitados extranjeros depositaron ofrendas florales ante la Tumba del Soldado Desconocido.
Hazaña del pueblo soviético
El gran papel histórico que jugó la Unión Soviética en su lucha contra el nazismo tuvo un costo inconcebible. El país perdió 26,6 millones de personas en la devastadora contienda y aproximadamente un tercio de su riqueza nacional.
Además, todos los ciudadanos de la URSS sufrieron enormes daños físicos y morales; el nivel de vida en el país cayó drásticamente. La guerra provocó elevadísimos gastos, trastornó los procesos de producción, derrumbó los indicadores económicos y demográficos.
Las batallas clave de la Gran Guerra Patria —como la de Moscú (1941-1942), la de Stalingrado (1942-1943) y la de Kursk (1943)— fueron decisivas para derrotar a la maquinaria bélica de la Alemania nazi y liberar un gran número de países, culminando con la toma de Berlín en 1945 y el izado de la bandera soviética sobre el Reichstag.
