miércoles, 20 de mayo de 2026
Santo Domingo Este: 30°C

Un Llamado De Atención Por La Dignidad Laboral

Por Elso M. Segura Martínez.
Secretario de la Secretaria de Relaciones laborales, PLD.

n un contexto en el que la vida se encarece y la inflación golpea rudamente los bolsillos de los trabajadores y sus familias, la reciente oferta del sector patronal dominicano —de aumentar tan solo un 10 % el salario mínimo de la fuerza laboral del sector privado no sectorizado— nos invita a reflexionar profundamente sobre el valor de la dignidad de nuestros trabajadores y la necesidad urgente de acompañarlos en su lucha por mejores
condiciones de vida.

La propuesta de incremento del salario mínimo, presentada por la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardón), resulta insuficiente y denigrante frente a la realidad que viven miles de trabajadores y trabajadoras del sector privado en nuestro país.

Esta oferta, que parece una generosa propuesta del sector patronal, se queda corta ante el clamor de los trabajadores organizados en las centrales sindicales dominicanas, quienes exigen un 30 %. Mientras tanto, el gobierno se posiciona en un 20 %, dejando a la ciudadanía atrapada en un tira y afloja que ignora la voz de quienes, con esfuerzo y sacrificio, crean riquezas: los trabajadores.

La dignidad laboral no debe ser objeto de negociación a la baja. La vida de cada trabajador y trabajadora, de cada familia dominicana, no puede estar sujeta a un cálculo que minimice sus necesidades básicas y aspiraciones materiales. La inflación del último lustro ha erosionado el poder adquisitivo y la calidad de vida de las familias trabajadoras; por ello, el incremento propuesto por los empresarios no solo es insuficiente, sino que además
perpetúa el estado de pobreza, miseria y desigualdad en la República Dominicana.

Es fundamental que el diálogo entre el sector empresarial, el gobierno y los trabajadores organizados no se limite a una discusión sobre cifras o a un enfrentamiento de voluntades, sino que se centre en analizar el impacto que tendría en el desarrollo sostenible del país otorgar a los trabajadores un salario equitativo, digno y decente. La lucha de los trabajadores por alcanzar un salario justo no es un capricho, sino una necesidad imperiosa.

Merecen un salario que les permita vivir con dignidad y cubrir sus necesidades básicas
—alimentación, salud, educación y otros servicios fundamentales, como el pago de la energía eléctrica, entre otros.

Llamamos la atención del gobierno, instándolo a que, en un acto de justicia y moral política, se solidarice con los trabajadores dominicanos en su justo reclamo frente al indigno ofrecimiento de la Confederación Patrona (Copardón) de aumentar solo un 10 % el salario mínimo a los trabajadores del sector privado, quienes reclaman un 30 %. La dignidad, el presente y el futuro de nuestros trabajadores no son negociables; por ello, se
impone un diálogo verdadero, transparente, equitativo y responsable, en el que el gobierno cumpla su papel frente a las reclamaciones y demandas de los trabajadores, actuando como un buen padre de familia, responsable de que la sociedad dominicana avance en paz y armonía.