
Por Cinthia Polanco
n el solemne Altar de la Patria, donde reposan los fundadores de la nación, el dirigente peledeísta Elso Martínez encendió las alarmas durante un acto conmemorativo por el Primero de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, al acusar al gobierno y a sectores empresariales de orquestar un plan para desmontar derechos laborales fundamentales, como la cesantía.
Martínez, secretario de Relaciones Laborales del PLD, no se guardó nada. Señaló que sectores empresariales, “en contubernio con las autoridades actuales”, estarían esperando el momento oportuno para modificar el Código Laboral y eliminar la cesantía, una medida que, según dijo, “borraría de un solo golpe la dignidad del trabajador dominicano”.
«¡Y no lo vamos a permitir!», exclamó con voz firme ante decenas de dirigentes y militantes del PLD, muchos de ellos del municipio Santo Domingo Este. Entre los presentes, resaltó el excandidato a alcalde Luis Alberto Tejeda, así como el secretario general del partido, Jhony Pujols, y la dirigente Zoraima Cuello, junto a una representación de los comités Político y Central.
Además de conmemorar, el PLD aprovechó el acto para denunciar lo que considera un deterioro progresivo de los servicios públicos desde que el PRM asumió el poder en 2020. Martínez señalo el alza en el costo de la vida, la caída en la calidad de la educación pública, el abandono del Metro y el 911, y acusó al presidente Luis Abinader de aplicar políticas que empobrecen a los asalariados.
“Hoy más que nunca, necesitamos líderes que entiendan que la democracia y los derechos sociales no se improvisan, ni se distorsionan según intereses personales”, dijo, al tiempo que exigió un aumento general de salarios para todos los trabajadores públicos y privados.
El dirigente recordó logros de las gestiones peledeístas como la tanda extendida, el desayuno escolar, la eliminación del copago en salud, y el desarrollo del Metro y el Teleférico. “El PLD está de pie para retomar el rumbo del desarrollo nacional”, proclamó.
“¡Que viva la clase trabajadora! ¡Que viva el 1.º de mayo!”, cerró su discurso, entre aplausos que retumbaron entre los muros del Altar de la Patria.
