
La red del Servicio Sismológico Nacional de Cuba registró este domingo 8 de febrero, a las 7:00 am hora local, un terremoto de magnitud 5.6 en la región oriental del país. El epicentro se localizó a una profundidad de 7.1 kilómetros y se situó a 24 kilómetros al sureste del municipio de Imías, en Guantánamo. Este evento constituye el segundo sismo perceptible reportado en lo que va del año 2026.
Autoridades locales de Imías informaron que, según los expertos, este es el temblor más potente sentido en la zona durante la última década. A pesar de la fuerte sacudida que despertó a los pobladores, los informes preliminares de la Defensa Civil descartan la pérdida de vidas humanas o daños materiales. Equipos de rescate y autoridades civiles han iniciado recorridos por las zonas más cercanas al epicentro para evaluar el estado de la infraestructura.
La percepción del fenómeno se extendió rápidamente hacia Santiago de Cuba y el municipio niquelífero de Moa, en la provincia de Holguín. Aunque el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo ajustó su medición inicial a 5.5, el servicio técnico cubano ratificó la magnitud oficial de 5.6. Tras el movimiento telúrico, los expertos confirmaron que no existen condiciones para emitir alertas de tsunami en las costas orientales.
La zona oriental de Cuba es históricamente la de mayor actividad tectónica del archipiélago debido a su proximidad con la Falla de Oriente. Este límite de placas genera eventos recurrentes que mantienen en alerta constante a la «capital sísmica», Santiago de Cuba, y sus provincias vecinas. Especialistas recordaron que la energía liberada en esta falla suele producir una secuencia de réplicas en las horas posteriores al evento principal.
En estos momentos, brigadas técnicas y especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) analizan los datos recibidos de las estaciones locales. El objetivo es precisar si el sismo generó alguna afectación estructural inadvertida en infraestructuras estratégicas como embalses o tendidos eléctricos. Los expertos insisten en la importancia de mantener la vigilancia, ya que la actividad sísmica en el área sigue siendo dinámica.
La Defensa Civil instó a la población a mantener la calma y cumplir con los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de contingencias. Se recomienda a los ciudadanos del oriente cubano asegurar objetos pesados y estar atentos a los boletines oficiales en radio y televisión. La preparación ciudadana sigue siendo la herramienta más efectiva para minimizar riesgos ante estos fenómenos naturales inevitables en la región. Fuente TeLesut.tv.
