viernes, 15 de mayo de 2026
Santo Domingo Este: 31°C

Mujeres asesinadas, leyes engavetadas

Por Carlo Lara
La muerte de Esmeralda Moronta no fue un hecho aislado. Este terrible crimen ha provocado un grito desesperado de una sociedad cansada de contar mujeres asesinadas mientras el Estado dominicano permanece atrapado entre discursos vacíos, burocracia e indiferencia política. La joven pastelera, asesinada en Alma Rosa I, se suma a una dolorosa lista de víctimas en este mes de mayo que evidencia el fracaso institucional para prevenir la violencia machista en la República Dominicana.

Mayo ha sido bautizado por muchos como “el mes de la muerte”. En apenas 14 días, seis mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, una cifra alarmante que obliga a preguntarnos qué están haciendo realmente las autoridades para detener esta tragedia nacional. Mientras las familias dominicanas entierran a sus hijas, madres y hermanas, el Congreso Nacional continúa acumulando proyectos de ley que duermen el sueño eterno en gavetas legislativas.

Resulta indignante descubrir que existen al menos 18 proyectos de ley orientados a combatir los feminicidios, proteger a las víctimas y fortalecer la prevención de la violencia de género, pero ninguno avanza con la urgencia que demanda la realidad. Estas son las iniciativas que permanecen estancadas mientras las mujeres continúan muriendo:

1- Ley Marco de “Déjala Ir”: Sistema de Predicción, Protección y Prevención, y declara los feminicidios y filicidios como emergencia nacional.

2- Ley de Monitoreo Telemático: Convertirá las órdenes de alejamiento en un escudo real mediante el uso de brazaletes electrónicos y un centro de reacción inmediata.

3- Ley de Protección Integral a Niñas y Adolescentes: Enfocada en combatir la violencia sexual, el embarazo forzado y la coerción reproductiva.

4- Reforma de las Casas de Acogida: Transformará las actuales casas en centros de formación laboral y programas de autonomía económica.

5- Modificación de la Ley 137-03 sobre Trata y Tráfico de Personas: Fortalece sanciones, crea un fondo de reparación para víctimas y combate la explotación sexual y laboral.

6- Ley de Igualdad y No Discriminación: Protege contra el acoso y la exclusión en espacios laborales y educativos, promoviendo ambientes igualitarios.

7- Ley de Ciberviolencia: Penaliza el acoso digital, la difusión no consentida de imágenes íntimas, el grooming y la sextorsión.

8- Modificación de la Ley 33-18 sobre Partidos Políticos: Incorpora sanciones por violencia política contra las mujeres.

9- Ley del Sistema Nacional del Cuidado: Reconoce y profesionaliza el trabajo del cuidado como un pilar del desarrollo social.

10- Ley de Educación Emocional y Masculinidades Positivas: Modifica la Ley General de Educación para incorporar trabajadores sociales en las escuelas.

11- Ley de Justicia Especializada y Atención Humanizada: Crea tribunales y protocolos de atención a víctimas para evitar la revictimización dentro del sistema judicial.

12- Ley de Empoderamiento Económico de Mujeres Víctimas: Garantiza acceso a crédito, empleo y capacitación laboral.

13- Ley de Registro Unificado de Agresores: Prohíbe el acceso a armas de fuego a personas con antecedentes de violencia.

14- Ley de Rehabilitación de Agresores: Establece programas obligatorios de tratamiento conductual y de adicciones.

15- Ley de Prevención en Cuerpos de Seguridad: Introduce formación en masculinidades positivas y control interno de la violencia institucional dentro de las fuerzas del orden.

16- Ley de Subsidio y Protección a Madres Rurales y Fronterizas: Refuerza la inclusión social y la seguridad familiar en zonas vulnerables.

17- Ley de Protección Reforzada a Niños, Niñas y Víctimas Indirectas: Garantiza acompañamiento psicológico y suspensión de la patria potestad al agresor.

18- Ley de Competencias Municipales para la Prevención: Amplía las responsabilidades de los ayuntamientos, creando unidades locales de atención con presupuesto garantizado.

La dejadez legislativa se ha convertido en una forma silenciosa de complicidad. Cada proyecto engavetado es una oportunidad perdida para evitar otra muerte. Cada sesión congresual donde estos temas no son prioridad demuestra la desconexión entre quienes legislan y las tragedias que vive el pueblo dominicano.

Más grave aún es que muchas de estas iniciativas no requieren debates ideológicos complejos ni representan amenazas para el Estado. Son propuestas enfocadas en prevención, protección, educación emocional y fortalecimiento institucional. Sin embargo, continúan paralizadas por falta de voluntad política y sensibilidad humana.

La muerte de Esmeralda Moronta duele aún más por la impotencia que deja. Una joven trabajadora, llena de sueños y esfuerzo, terminó convertida en otra víctima de un sistema incapaz de protegerla.

Esmeralda murió en un país donde las mujeres siguen clamando ayuda a instituciones que reaccionan tarde o simplemente nunca reaccionan. Su historia no solo enluta a la República Dominicana; también expone el fracaso de un Congreso que parece haber olvidado que legislar también significa salvar vidas.