
Por Robert Vargas
l alcalde de Santo Domingo Este, Manuel Jiménez, satisface su ego construyendo a toda velocidad el denominado «Bar de Chencha», en un lugar que carece de estacionamientos, en la avenida del Rio (avenida Barceló), exactamente frente a entrada (o salida) del puente flotante, en el río Ozama.
A Jiménez, quien como artista que es le gusta ser aplaudido, se ha empeñado en construir ese centro de diversión, sin importarle los obstáculos que puede crear al tráfico de vehículos cuando su bar esté en funcionamiento a plena capacidad.
[metaslider id=»67991″]
El escogió para construir el «Bar de Chencha», un espacio por donde cada día cruzan decenas de miles de munícipes de Santo Domingo Este y otros ciudadanos que van o regresan al Distrito Nacional.
Esta parece ser su obra cumbre con la que él pretende deslumbrar a los vecinos de Santo Domingo Este y de otros sectores que gustan de bailar el son.
[padding right=»10%» left=»10%»]Sin embargo, al alcalde no le ha importado para nada que esa vía es de elevado flujo de vehículos y lo que parece que más le interesa es satisfacer su ego de artista que, según dijo el regidor perremeísta José Ramón Jiménez, le agrada que quienes están a su alrededor se comporten como «focas«.[/padding]
El desprecio por los munícipes mostrado por el al alcalde queda en evidencia en el hecho simple de que él consistió en que los contratistas que construyen la obra bloquearan el paso a los peatones por la acera colocando una verja en el perímetro.
Así, cualquier peatón que camine por el lugar debe hacerse a la calle, justo frente a la salida (o entrada) del puente flotante, con lo que exponen a las personas a ser atropelladas por los vehículos.
De todas maneras, el «Bar de Chencha» pretende ser la mayor obra de Manuel Jiménez, quien ha demostrado una elevada incapacidad para gestionar la ciudad.
Paz entre las ruinas a ritmo de merengue, salsa, son y carabiné + Vídeo

Con dificultades para recoger la basura y sin dinero para pagar salarios, Manuel Jiménez declara prioridad construir «El bar de Chencha»