
Por Robert Vargas
l alcalde de Santo Domingo Este, Manuel Jiménez, ha vuelto a demostrar que no se ruboriza para atropellar al Concejo de Regidores y violar la Ley 176-07, que regula los Ayuntamientos y el Distrito Nacional.
De paso, arrastra al presidente Luis Abinader a desafiar una sentencia del Tribunal Constitucional, y mete de lleno en el debate al Instituto Tecnológico de Las Américas en su mundo de contradicciones e ilegalidades.
Este jueves, el ASDE y el ITLA están invitando a participar en la «Ceremonia de Apertura que se estará realizando este viernes 18 de febrero, a las 4:00 P.M., del ACTO INICIO APERTURA OPERACIONES DE LA PARADA DE LA CULTURA RAMÓN OVIEDO Y UNA EXTENSIÓN ITLA SANTO DOMINGO ESTE.».
Así consta en una evitación enviada por correo electrónico y en los grupos de WhatsApp a todos los medios de comunicación por el ASDE y el ITLA.
Sin embargo, según ha confirmado hoy a Ciudad Oriental el presidente del Concejo de Regidores del ASDE, Franklin Marte, ese órgano del ayuntamiento no ha aprobado por resolución la denominación de la parada de autobuses adjunta al parque de Los Tres Ojos con el nombre de «Parada de la Cultura Ramón Oviedo».

Y Manuel Jiménez, como alcalde, carece de facultad legal para designar, por su sola voluntad, un espacio como ese con el nombre que sea. para ser algo institucional y legal, debería ser aprobado por el Concejo de Regidores, al que el síndico vue3lve a pasarle por encima.
Por igual, en el Concejo de Regidores ha habido resistencia a designar ese espacio con el nombre de Parada de la Cultura Ramón Oviedo, como lo ha solicitado el alcalde Jiménez, por la sencilla razón de que eso no pertenece al Ayuntamiento, sino al Ministerio de Obras Públicas.
Siguiendo en la misma línea, tenemos que Jiménez solicitó al Concejo que le cambiaran el uso de suelo a la parada de autobuses para que fuera un centro de «emprendedores», pero esto tampoco ha sido posible por la razón de que la parada de guaguas no le pertenece al Ayuntamiento.
En todo caso, la solicitud de cambio de uso de suelo debería ser hecho al Concejo de Regidores por el Ministerio de Obras Públicas, a través del alcalde, lo que tampoco ha ocurrido.
Por último, Manuel Jiménez volvió a engañar a la población del municipio y, muy posiblemente, a mal orientar al presidente Luis Abinader a quien a puesto a pisotear una sentencia del Tribunal Constitucional que ordenó devolver la parada de autobuses a su estado natural.
Fue el mismo Jiménez, junto a Claudio Caamaño, hoy funcionario del gobierno, quienes obtuvieron ganancia de causa en el TC cuando este ordenó que lo que se había construido fuera demolido y devuelto a su estado natural.
Con esta sentencia en las manos, Jiménez y su grupo promovieron protestas y consiguieron votos.
Sin embargo, una vez ganada las elecciones, Jiménez se olvidó del fallo del TC, como si él tuviera autoridad para desobedecer un mandato del Tribunal Constitucional.
Así, sobre esa construcción ilegal, según el TC, el presidente Abinader se suma al embrollo y dispone que una parte de la construcción sea destinada al ITLA.
No se duda de las buenas intenciones del presidente, aunque sí se conforma la maldad del alcalde.
En este contexto, el presidente, que dice respaldar la constitución y las leyes, violenta el fallo del TC al no proceder a demoler la estructura, como ordenó el alto tribunal.
Todo esto implica que, si en algún momento las elecciones las ganara el PLD, todo quien ha invertido dinero en ese proyecto, simplemente lo perdería porque, de nuevo, volvería a ser una parada de autobuses, a pesar del fallo del TC.
El tiempo dirá cuál será el resultado, pero está bastante claro que en tiempos de campaña Manuel Jiménez dice una cosa, pero una vez en el puesto hace todo lo contrario, por lo que parece ser una persona de poco fiar.
Eso sí, él siempre encontrará forma de justificar las contradicciones en las que se mete solito.
