
Por Carlos Rodríguez
a reciente afirmación del presidente Luis Abinader sobre haber pagado el 80% de la deuda dejada por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha suscitado gran escepticismo. Esta declaración, que se presenta como un logro significativo, parece desbordar la realidad económica del país. Detrás de estas palabras, subyace una falta de comprensión sobre cómo realmente se calcula la deuda pública, lo que podría indicar una desconexión entre el gobierno y las realidades financieras que enfrenta la nación.
Al referirse al pago de la deuda, es fundamental distinguir entre la reducción de la misma y la mera transferencia de responsabilidades. El crecimiento de la deuda pública no se puede negar, y los números indican que, durante la gestión actual, esta ha aumentado notablemente, a pesar de las afirmaciones de Abinader. Esto revela que, lejos de liquidar los compromisos económicos, la situación financiera del país se ha vuelto más precaria, lo que genera preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal.
Además, el presidente parece ignorar que el crecimiento de la deuda es una consecuencia de una ecuación básica: los préstamos desembolsados menos pagos de capital vencido. Si realmente hubiera cumplido con sus afirmaciones de pago, la deuda total no debería haber incrementado, y el país estaría en una mejor posición económica. Esta contradicción no solo mina la credibilidad de su administración, sino que también alimenta la frustración de una ciudadanía que busca transparencia y responsabilidad en la gestión pública.
La falta de claridad en la comunicación sobre la deuda y los logros económicos se convierte en un obstáculo para la confianza pública. Los dominicanos merecen un liderazgo que no solo hable de logros sino que también demuestre, con cifras reales y acciones efectivas, un compromiso honesto con la economía del país. La farsa del pago de deuda debe ser abordada con transparencia, ya que es un aspecto crítico que impacta directamente en la calidad de vida de la población y en su percepción del gobierno actual.
