
Por Fernando Peña / (*)
En la presentación de Danilo Medina este lunes 22 de julio, encontramos el mas pérfido y pretendidamente inteligente discurso reeleccionista, que intenta dar respuesta a un contexto y situación interna del PLD, al acorralamiento que el pueblo dominicanos movilizado durante tres años bajo la bandera VERDE y el Movimiento Social que devino en Marcha Verde, impuso al gobierno corrupto, y a una (aun débil) articulación política opositora, dejando al desnudo la estrategia continuista de la revelada nueva réplica balaguerista, que está al frente del gobierno y en la conducción del estado dominicano.
Acaba, el nuevo proyecto de tirania, de proponer claramente sus dos escenarios inevitables, para no convertirse en el prisionero-victima de la urgencia geopolítica geoestratégica de la presente política norteamericana en la región:
La Reelección de Danilo Medina y el Danilismo sin Danilo.
En ambos casos está planteada la urgencia inevitable, por las condiciones internacionales, del actual grupo gobernante, a todo riesgo, de mantener el control del gobierno y el mayor nivel de centralidad del poder.
Igualmente, por eso, presentó su NO ESCENARIO, es decir, su determinación de que a ese representante de «la minoria», que le ha hecho «la vida imposible», incluso, mas que la propia oposición, NO PUEDA SER NI CANDIDATO NI GOBIERNO A NOMBRE DEL PLD: Leonel Fernández, a quien hoy se le aplica la fatal determinación balaguerista sintetizada en la frase «El camino malo está sellado».
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Esta es la respuesta a la repetida afirmación «NO HAY MARCHA ATRÁS», del último discurso de Leonel Fernández.
Lo del PLD, su fractura formal y definitiva, TAMPOCO TIENE MARCHA ATRÁS: «ALGUIEN TERMINARA, sino los dos, «enredado en las patas de los caballos, enredado o enredados, en los temas de CORRUPCION Y NARCOPODER, entre Quirino/Figueroa Agosto, Tucanos-otros y Odebrecht.
Esos procesos no tienen retroceso, como tampoco lo tiene LA CONCIENCIA COLECTIVA.
La sociedad está harta y los nuevos actores han echado andar, en medio de la crisis del sistema político, del partidismo clientelista, LA TRANSICIÓN hacia una SOCIEDAD DECENTE ESTA EN MARCHA..
(*) Las mayúsculas son del autor.
