
Por Carlos Rodríguez
a creciente inestabilidad del dólar crisis económica, el descontento por la población y la precariedad social han alcanzado niveles intolerables en la República Dominicana. Mientras tenemos un mar de problemas como el desempleo , que lo se aplica la indexación, se pretende mutilar la cesantía a los trabajadores y la informalidad laboral arropa a millones de dominicanos, nuestros funcionarios parecen haberse autoindulgido en una desconexión alarmante con la realidad del país. Es imperativo que entendamos que el futuro de la nación no puede seguir siendo una moneda 🪙 al aire en manos de políticos indiferentes (PRM)
Existen tres puntos clave que requieren urgente atención:
1. Parálisis Económica: Las medidas de baja inversión , asfixian a los «negocios formales he informales» llevado a un estancamiento devastador en la construcción, dejando a miles sin sustento. Esta situación genera un círculo vicioso que afecta no solo a los trabajadores de todo el país , sino también a la economía en general.
2. La injusticia en queda en evidencia, La diferencia en la rapidez con la que se regulan las tiendas chinas frente a la indiferencia hacia los accidentes fatales en construcciones habla de un vacío ético que no se puede ignorar , Debemos exigir igualdad en el trato y un enfoque justo hacia todas las regulaciones que protejan a los ciudadanos.
3. Graves Consecuencias Sociales: La falta de leyes efectivas y la inacción gubernamental no solo han causado tragedias, como el derrumbe de la discoteca Jet Set, sino que también han erosionado la confianza de la ciudadanía en sus líderes. El descontento social solo crecerá si no hay acciones de inmediato en la dirección del gobierno.
Invocando la sabiduría de Juan Bosch, quien afirmó que “solo a través del respeto del pueblo se puede edificar un futuro mejor”, es vital que levantemos la voz y exijamos la transparencia y la responsabilidad que merecemos. Se necesita un compromiso real de nuestros dirigentes no solo para lidiar con intereses externos, sino para priorizar el bienestar de los dominicanos.
La construcción de una sociedad basada en la verdad , el servicio y la libertad de expresión debe ser nuestra misión colectiva. Al participar activamente en el diálogo crítico, podremos corregir los errores cometidos, reconducir las políticas del gobierno y forjar un futuro donde cada ciudadano tenga un papel protagónico. No debemos ser meros espectadores; nuestro país merece comprometidos defensores de su destino, Ya que antes vivimos mejor.
