
Por Robert Vargas
Miles de obreros y trabajadores de distintas áreas productivas de la República Dominicana se echaron a las calles este lunes para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores cobijados por una multitud de carteles gremiales y banderas de organizaciones políticas, lo que le dio un toque de rebeldía que apunta hacia la confrontación con la patronal, que se resiste a respetar la libertad sindical y a mejorar los sueldos de los empleados.
La muchedumbre, agrupada en al menos nueve gremios afiliados a la Federación Sindical Mundial, (FSM), partió del Parque Enriquillo, en la avenida Duarte, hasta llegar al Parque Independencia, en la periferia de la Zona Colonial.
Desde el principio, los trabajadores fueron vigilados de cerca por tropas de la Policía Nacional en uniformes y otros vestidos de paisanos que se mezclaban entre la multitud.

Funcionarios de la Autoridad Metropoltinata de Transporte, (AMET), regulaban la circulación de vehículos para dejar el paso libre a los manifestantes que, a lo largo del trayecto denunciaban la corrupción en el Gobierno.
También exigían subidas salariales para los trabajadores y libertad sindical en todas las empresas.
A la cabeza de la manifestación iba el líder gremial Juan Hubieres, quien ha asumido la representación de la FSM en la República Dominicana.
A pesar de ser un hombre enfermo, hizo el recorrido a pie, bajo un sol ardiente y gritando consignas contra la patronal, junto a la multitud.
Sin embargo, tras el largo trayecto, (para él debido a su condición de salud), Hubieres padeció un descenso en los niveles de glucosa lo que le provocó un leve mareo, del que se recuperó rápidamente y, atendiendo a recomendación del doctor Secundino Palacios fue conducido a un centro médico cercano para ser sometido a revisión por médicos especialistas.
Por primera vez en muchos años, el Día Primero de Mayo fue celebrado con un carácter eminentemente clasista por los trabajadores dominicanos, que denunciaron a la patronal y auguraron próximos enfrentamientos para lograr mejores condiciones de trabajo para el sector laboral y subidas salariales.
La radicalización de los participantes en esta manifestación quedó claramente expresada en la permanente entonación del himno de los trabajadores, La Internacional, y el Himno de la Revolución de 1965.
En el primero, La Internacional, los obreros son convocados a agruparse en la lucha final para enfrentar a los patronos mediante una lucha frontal.
Mientras que el Himno de la Revolución de Abril de 1965, anima a enfrentar con las armas a las tropas invasoras norteamericanas y sus cómplices criollos,.
En abril de 1965, se produjo un contragolpe por militares que pretendían devolver al país la Constitución del año 1963, derrocada junto al Presidente Juan Bosch, por un golpe militar auspiciado por Estados Unidos.
Cuando los constitucionalistas avanzaban hacia la victoria sobre los golpistas, Estados Unidos, respaldado por la Organización de Estados Americanos, invadió por segunda vez a la República Dominicana lo que transformó la guerra por la constitución de 1963 en una guerra patria.
Hubieres le dijo a Ciudad Oriental que los sectores de poder conocen que el movimiento gremial que salió a las calles en la manifestación en la que él participó es distinto a los otros que han existido en el país durante los últimos años.
De hecho, las alicaídas centrales sindicales tradicionales dominicanas rechazaron participar en una manifestación junto a los afiliados a la Federación Sindical Mundial.
Las organizaciones que apuntan en una nueva dirección del movimiento sindical dominicano son el Movimiento de Trabajadores Independiente, la Asociación Nacional de Enfermería, la Federación Nacional de Trabajadores de la Madera y la Construcción, el Movimiento de Mujeres Trabajadoras, la corriente Magisterial Juan Pablo Duarte, la Corriente magisterial Narciso González, la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción y el Movimiento Campesino de las Comunidades Unidas.
-«Ellos (la patronal) saben que este es un nuevo renacer de los trabajadores», advirtió Hubieres.
Para minimizar el impacto de la manifestación y su alcance estratégico, medios de prensa vinculados a la patronal obviaron publicar detallles de la marcha, a la que pretendieron minimizar al decir que solo asistieron «decenas» de manifestantes y concentrarse en el mareo que padeció Hubieres.
En la actualidad, el respeto a la libertad sindical en República Dominicana está en un mínimo histórico y los patronos, como siempre, se niegan a subir los salarios a los trabajadores.
En ese ambiente, los patronos han logrado que dejen de llamarlos como tal, para imponer el concepto de «empleadores» y minimizar posibles choques con la clase obrera.
