lunes, 4 de mayo de 2026
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Prometieron el sueldo 14 y sirvieron silencio: la otra cara de la fiesta del ASDE

Por Cinthia Polanco

Santo Domingo Este.-Anoche, en la Plaza de la Cultura, en la avenida Las Américas —ese mismo espacio que en otros tiempos fue sinónimo de protesta, donde Claudio Caamaño lanzó una bomba lacrimógena al entonces presidente Danilo Medina—, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este celebró su fiesta de empleados.

O al menos eso decía la convocatoria.

La realidad fue otra.

Desde que uno llegaba se notaba la división. A los empleados de oficina los colocaron adelante, frente a la tarima. La imagen hablaba sola. No había bebida servida de manera general, pero la cercanía al frente marcaba quiénes importaban y quiénes no. Esa escena provocó indignación entre muchos empleados, que vieron en el montaje un trato desigual y humillante.

A los de aseo, los que se fajan en la calle bajo sol y lluvia, los aislaron y los tiraron para atrás… tan atrás que ni la tarima se veía. A más de uno se le partió el alma al ver cómo los apartaron.

En su mesa, un “detalle”: un plato con manzana y uvas, un vasito cervecero con gomitas dulces, unos bizcochitos y una sidra Mayu. Todo eso para una mesa de diez personas.

El alcalde Dío Astacio llegó acompañado de su hermosa esposa, Evelin García. Sonriente, caminó mesa por mesa, saludando, posando para fotografías y grabando videos que —no hubo que preguntarlo— estaban pensados para las redes. Selfies, abrazos rápidos y cámara encendida.

De los regidores asistieron regidores Antonio feliz, Juan De La Cruz Calderón  juanchi) ,la regidora Eduviges Rosario Gonzalez . Miguel Angel Rosario, entre otros.

También estuvieron presentes la diputada Delly Feliz, la vicealcaldesa Ángela Henríquez Mariñez, el presidente de la Sala Capitular, Miguel Fortuna, entre otros funcionarios.

No hubo artistas. Tampoco bebida servida por la organización.  Un DJ intentando animar un ambiente que no levantaba. Cuentan que las cervezas que se vieron en algunas mesas no fueron parte del evento: habrían sido compradas por un  regidor  para quienes estaban cerca de él.

Una escena que muchos calificaron como una barbaridad.

Un  grupo musical del ayuntamiento con guitarra animo la fiesta . Para muchos, más que animación, aquello sonó a promoción política, con canciones en clara alusión a la reelección de Dío Astacio. Algunos bailaron. Otros solo miraban.

Cuentan que a las nueve y media de la noche la gente empezó a levantarse de los asientos, no para bailar, sino para hacer fila. La presión era clara: ¿y la cena?

Pasó más de media hora antes de que comenzaran a llamar para servir, pero ya muchos se habían ido. El hambre no entiende de protocolo.

Hubo rifas.  neveras, BBQ, freidoras de aire, estufas de mesa y  un premio de 50 mil y dos de 20 mil en efectivo. Pero el ánimo ya estaba torcido. El descontento no se hizo esperar y el disgusto comenzó a comentarse bajito… y luego no tan bajito.

Y entonces vino el momento más incómodo de la noche.
Mientras el alcalde hablaba desde la tarima, el ambiente empezó a cambiar. Desde distintas mesas se escuchó la misma pregunta, primero bajito y luego más clara:
¿cuándo van a pagar el sueldo catorce?

La voz de empleados cansados, recordándole al alcalde una promesa hecha y todavía incumplida. Algunos miraban al frente. Otros bajaban la cabeza. La tarima siguió su curso.

El micrófono nunca respondió esa pregunta.

En la fiesta del 2024, Dío Astacio anunció que daría un sueldo 14 a los empleados del ayuntamiento. Ese anuncio sigue fresco en la memoria colectiva.

La convocatoria era para las cuatro de la tarde. La gente llegó temprano. Cumplió. Esperó.
Y se fue con más fotos en redes… pero con menos respuestas.

Así terminó la fiesta del ASDE: expectativas incumplidas, silencio oficial y un sabor amargo imposible de disimular.