domingo, 3 de mayo de 2026
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El PLD y las alianzas para 2028

Por Juan López
En atención a los resultados de las pasadas elecciones (2020 y 2024) y la actual coyuntura política, las recientes declaraciones del ex presidente Danilo Medina, líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), fueron correctas y oportunas. Textualmente, dijo:

“Realmente no me imagino a qué se debe, pero la gente no puede ser tan estúpida de creerse que en el PLD sufrimos del síndrome de Estocolmo, que nos enamoramos de nuestros verdugos. Que nadie, absolutamente nadie, sueñe con el PLD. Y menos los que aplicaron la operación tijera para destruirlo”.

“Aquí hemos dicho claramente muchas veces que, por el momento, todo el que quiera apoyar al PLD de cara a las elecciones de 2028, las puertas están abiertas. Pero que nadie espere que el PLD le va a endosar su fuerza a ningún partido”.

Aunque parece una declaración prepotente, consideramos que el líder peledeísta fundamentó su categórico planteamiento en estas experiencias políticas y electorales:

1. En la historia electoral de la democracia dominicana, todos los partidos que han ganado elecciones han contado con partidos aliados, incluso entre partidos que, en determinados momentos, eran totalmente antagónicos.

2. Los cinco triunfos del PLD son ejemplos palmarios: el PLD materializó alianzas con varios partidos, hasta con sus principales adversarios. Ahí están las históricas alianzas PLD-Leonel con PRSC-Balaguer y PLD-Danilo con PRD-Miguel Vargas. En los comicios de 2016, el PLD formó un bloque, aliándose con 16 partidos, gracias a lo cual obtuvo un contundente triunfo, con 61.74 %.

3. En las elecciones de 2024, por primera vez, el PLD participó sin aliados a nivel presidencial. Perdió: un tsunami político lo arrasó. Quedó en un lejano tercer lugar, obteniendo un disminuido 10 %. En 2024, el PLD solo hizo acuerdos limitados para algunos cargos municipales y congresuales con FP y PRD, a través del proyecto “Alianza Opositora Rescate RD”, que no llegó a cuajar.

4. La actitud de Danilo Medina consiste en esperar los resultados de la consulta interna que el PLD realizará el próximo 18 de octubre, para identificar al candidato presidencial. Lo cual es lógico y políticamente correcto por estas razones:

a) Dar una demostración de unidad y fortaleza, lo cual permitirá negociar en mejores condiciones.
b) Quien resulte ganador adquiere derechos para participar en dichas negociaciones políticas, como potencial candidato presidencial.

Entonces, y solo entonces, el PLD, en atención a su conveniencia política, definirá sus estrategias electorales, incluyendo posibles alianzas.

Nuestra reflexión se basa en la percepción de los líderes del PLD:

a) Aprovechar esta coyuntura para crecer y cohesionar la unidad del partido.
b) Utilizar su experiencia política para competir por el poder en 2028.
c) Materializar alianzas estratégicas favorables.

Estas declaraciones son pertinentes y están dirigidas a la dirigencia peledeísta: mantener la disciplina, controlar emociones y esperar el momento oportuno para negociar.

Los dirigentes del PLD y de la FP deben asumir una conducta acorde a la oposición política actual:

  • Fortalecer su base mediante contacto con la población.
  • Intensificar los cuestionamientos al gobierno del PRM-Abinader.

Posteriormente, a inicios de 2027, definir las alianzas electorales necesarias para garantizar el triunfo.

Estas estrategias deben enfocarse primero en las elecciones municipales del 20 de febrero de 2028, bajo la consigna:

“Sin febrero no hay mayo”

Es decir, para ganar la presidencia y el Congreso, es clave lograr una victoria en los municipios (160 alcaldías y 233 distritos municipales), lo que servirá como trampolín electoral.

En conclusión, estas declaraciones de Danilo Medina son estratégicas, oportunas y coherentes dentro del contexto político actual, orientadas tanto al PLD como indirectamente a la FP, con miras a futuras alianzas electorales en 2028.