
Por Frank Hernández, el Alquimista.
a Cordillera Septentrional, también conocida como Sierra de Montecristi o Cordillera Norte, es una de las formaciones montañosas más importantes de la República Dominicana. Cuidarla no es solo una cuestión de protección ambiental, sino una necesidad para garantizar la supervivencia y el bienestar de las comunidades que dependen de sus recursos.
En el norte de la República Dominicana, abrazando el fértil Valle del Cibao, se alza imponente la Cordillera Septentrional. También conocida como Sierra de Montecristi, esta cadena montañosa se extiende desde las cercanías de Montecristi hasta más allá de Villa Riva, actuando como un muro natural que separa el valle de la costa Atlántica, 200 kilómetros de trayectoria.
Características Geológicas y Alturas
La Cordillera Septentrional es geológicamente joven. La mayoría de sus formaciones datan del Terciario (de 1 a 60 millones de años), lo que la hace relativamente reciente en comparación con otras formaciones de la isla .
Sus picos más emblemáticos, que vigilan las provincias productoras, son:
· Loma Diego de Ocampo: Con 1,250 metros sobre el nivel del mar, es el punto más alto. Se alza majestuosa frente a Santiago de los Caballeros .
· El Peñón: Con 1,100 metros, ubicado frente a Tamboril. En sus inmediaciones se encuentran valiosos depósitos de ámbar .
· Pico Murazo o Jicomé: Alcanza los 1,020 metros, visible desde Esperanza .
· El Mogote: Con 970 metros, frente a Moca, rodeado de plantaciones cafetaleras .
· Loma Quita Espuela: Con 943 metros, custodia San Francisco de Macorís .
Contexto Tectónico
Aunque en el ámbito local no es tan activa como la zona sur del país, la cordillera es el resultado de la interacción entre las placas tectónicas. En la región norte de la Española, friccionan la Placa Norteamericana y la Placa Caribeña.
Este empuje continúa elevando la cordillera lentamente y define su geología accidentada .
La Explotación Minera: ¿Por qué es peligrosa?
Actualmente, exploraciones mineras buscan oro y otros metales en estas montañas. Aunque prometen riqueza, el impacto ambiental sería devastador por varias razones:
1. Riesgo Hídrico (El más grave): La cordillera es la principal fábrica de agua del Cibao. La minería de metales pesados contamina las aguas subterráreas y superficiales con mercurio y cianuro. «El oro no se come. El agua es salud» , señalan activistas ambientalistas .
2. Muerte del Suelo: La minería a cielo abierto arrasa con la capa vegetal. Si el suelo se degrada, el Cibao perdería su estatus de granero del país.
3. Modelo insostenible: Una mina tiene una vida útil de apenas 15 o 20 años, pero destruye un ecosistema que tomó millones de años en formarse y que sostiene la agricultura por generaciones .
Análisis: La importancia de cuidarla
Defender la Cordillera Septentrional no es un acto de ecologismo radical; es un acto de sentido común económico.
La cordillera actúa como una esponja gigante que capta las nubes y alimenta los ríos que riegan el Valle del Cibao.
Sin sus bosques, el valle dejaría de ser la despensa agrícola que alimenta a la nación. Protegerla es proteger la producción de arroz, plátano y yuca de todo el país .
Lomas bajo amenaza y actividad actual
Diferentes comunidades en las faldas de la cordillera, como Jacagua, Tamboril y Altamira, han denunciado movimientos de exploración en sus zonas. Aunque la gran minería a gran escala no está totalmente activa, las concesiones para exploración ya están en manos de empresas, lo que mantiene en vilo a los residentes .
Tipos de siembra en la cordillera
A diferencia de la minería, la siembra en esta zona es un ejemplo de desarrollo sostenible. Actualmente, la cordillera es productora de:
· Café: Es el cultivo mayoritario en la sierra, de alta calidad por la altitud.
· Cacao, Aguacates y Frutales: Cultivos de alto valor comercial.
· Ganadería Menor: Cría de cerdos, chivos y aves en fincas integradas.
· Procesos artesanales: Los visitantes pueden recorrer rutas ecoturísticas que muestran desde el cultivo hasta el procesamiento de estos productos .
República Dominicana posee un sistema geológico complejo, con 14 fallas activas distribuidas en tres grandes grupos según su ubicación y las sierras que afectan .
1. Región Norte (Mayor actividad sísmica)
Esta zona concentra las fallas más peligrosas, formadas por el choque entre las placas de Norteamérica y el Caribe.
Cordillera Septentrional:
Falla asociada: Septentrional (la más importante del país).
Ubicación: Recorre el norte desde Montecristi hasta Samaná, paralela a la costa .
Cordillera Central y Valle del Cibao:
Fallas asociadas: Camú (en Puerto Plata) y Hispaniola (atraviesa el Cibao hacia los Haitises).
Ubicación: Afectan el centro y centro-norte del país .
2. Región Suroeste (Zona de alta complejidad)
Hogar de las fallas más extensas y conocidas por terremotos históricos.
Sierra de Neiba y Hoya de Enriquillo:
Fallas asociadas: Neiba y Enriquillo-Plantain Garden (famosa por el terremoto de Haití de 2010).
Ubicación: Van desde Haití hacia el Lago Enriquillo y Barahona .
Cordillera Central (sur) y San Juan:
Fallas asociadas: San Juan-Restauración y Los Pozos.
Ubicación: Atraviesan zonas altas de la cordillera y los valles de Azua y San Juan .
Sierra de Bahoruco y Pedernales:
Fallas asociadas: Trinchera de Los Muertos (en el mar Caribe) y Norte de Bahoruco.
Ubicación: Frontera suroeste y costa sur .
3. Región Este con una menor actividad sísmica.
Cordillera Oriental:
Falla asociada: Higüey-Yabón.
Ubicación: Cubre principalmente la provincia de La Altagracia (este del país) .
