
Por Ramón Peralta
La vicealcaldesa del Ayuntamiento de Santo Domingo Este es una funcionaria que, en la administración pública, ha sido más útil que reconocida, ya que siempre trabaja como la hormiga: sin hacer ruido, pero con gran efectividad. Ella pertenece a ese grupo de servidores públicos cuya labor, aunque discreta, es sumamente eficiente. Todas las tareas que se le asignan las asume con compromiso y las ejecuta de manera ejemplar.
Santo Domingo Este es una de las dos ciudades en el mundo que cuenta con el sello de igualdad de las Naciones Unidas, un logro que se debe en gran parte a las gestiones del alcalde anterior Manuel Jiménez y a la visión de delegar en Ángela esa importante misión, lo que permitió alcanzar este gran reconocimiento.
Ángela es un modelo de servidor público: una dama que trabaja al servicio de la gente y valora las buenas acciones.
En su rol de vicealcaldesa, se le critica por no darle la debida proporción a sus logros, por tener una presencia escasa en las redes sociales y por su forma de trabajar sin hacer ruido, lo que ha hecho que los ruidos mediáticos oculten los numerosos problemas que resuelve día tras día.
Ángela, en su conducta, vive distanciada de los conflictos, y si alguna vez tiene desacuerdos con otros funcionarios, es porque estaba tratando de solucionar algún problema que otro generó.
Como no es «moneda de oro», no le cae bien a todo el mundo. Muchos temen que su destacada labor la haga sobresalir, por lo que intentan opacarla. Además, es una mujer muy honrada, de gran ética y completamente independiente.
Santo Domingo Este ha tenido buenas vicealcaldesas que han dignificado la administración pública, y si me dieran a elegir cuál ha sido la más eficiente, diría que es Ángela Henríquez.
Tal vez, cuando termine su ciclo como vicealcaldesa, los alcaldes que la habrán acompañado vivirán el resto de su vida sin conocer la gran eficiencia de esta dama, ya que el funcionario eficiente muchas veces se ve eclipsado por el discurso de aquellos que, en lugar de trabajar, optan por criticar a quienes ven como una amenaza para recibir el reconocimiento del líder.
Ángela, detrás de su bondad y solidaridad, es una mujer de carácter fuerte y dignidad, que sabe nadar contra la corriente y que la vida le ha enseñado a ser resiliente. Ha aprendido a sobrevivir en un río de temperaturas bajo cero o a cruzar un volcán en erupción sin quemarse.
