
Por Carlos Rodríguez
l día 15 de julio es nombrado en la administración del presidente Luis Abinader un nuevo ministro y consigo una serie de interrogantes que no pueden ser ignoradas. Por ejemplo con que gobierno vivíamos mejor, A medida que se atrabanca el cambio , por qué la realidad se presenta como un laberinto de contradicciones, donde el verdadero sentido del cambio se diluye y la solución parece acudir a los que saben gobernar, ya que el cambio es en un mar de decisiones que desestiman el clamor popular cambiar el cambio . La sensación es que la promesa de producir una transformación se ha convertido en un espejismo, haciendo que muchos se cuestionen si realmente se está construyendo un camino.
Juan Bosch, en su célebre obra «La Mañosa», nos advierte sobre el peligro de revivir viejas prácticas y discursos vacíos, enfatizando la necesidad de una política genuina que esté verdaderamente al servicio de la gente. “La política se hace para resolver problemas, no para crear nuevos”, subraya Bosch, recordándonos que el compromiso debe ser con el bienestar del ciudadano. Sin embargo, bajo el liderazgo actual, los ecos de la insatisfacción resuenan con fuerza, sugiriendo que el cambio es más superficial que sustantivo.
Con un enfoque que parece desmarcarse de las expectativas de la población, la administración de Abinader enfrenta la presión de demostrar que su cambio no es solo un juego de palabras. La pregunta que surge es: ¿qué lecciones se extraerán de esta experiencia política? La necesidad de aprender y adaptarse se presenta como un imperativo, ya que cuestionar lo que se establece es esencial para lograr avances reales.
En este contexto de incertidumbres, es crucial que el gobierno emprenda un camino hacia la autenticidad y la transparencia. Solo así se podrá forjar un futuro en el que la política cumpla su verdadera función: servir al pueblo y generar un impacto positivo en su vida cotidiana. La búsqueda de un cambio verdadero empieza con la voluntad de aprender y crecer, dejando atrás las viejas costumbres y abrazando la posibilidad de construir un nuevo destino cambiando el cambio.
