Alfredo Pichardo y Edita Sandoval

La encrucijada que tienen ante ellos los regidores Alfredo Pichardo y Edita Sandoval

Por Robert Vargas
Los regidores Alfredo Pichardo y Edita Sandoval parecen estar frente a la misma encrucijada: intentar volar alto, cada cual con sus propias alas, o seguir plegados ante un “liderazgo” que da la apariencia de que los aplasta y los considera objetos desechables, como el papel aquel, que una vez usado, es lanzado al zafacón.

Durante años los dos han servido al mismo “líder”, que los ha usado como ha querido y en otras ocasiones ha tenido que asumir a regañadientes a al menos uno de los dos.

Ahora, a mitad del año 2018, cuando comienzan a ser definidas estrategias rumbo a las elecciones del año 2020, Pichardo y Sandoval transmiten la percepción de que se sienten “traicionados” y tienen a dar la impresión de que están arrinconados por aquel a quien han servido con fidelidad, y quien habría preferido cobijar  con su sombra a otros llegados un poco más tarde.

No parece que ninguno de los dos sean imprescindibles para su “jefe de equipo”, de quien se afirma que habría iniciado con tiempo una guerra no declarada en su contra para destrozarles las alas y evitar que emprendan vuelo propio.

Poco a poco, los dos han sido tirados a un lado o, simplemente, han brotado intentos de aniquilarles o dividirles sus respectivos equipos usando la fuerza del poder para entregar empleos con los que anular la fidelidad de los seguidores de ambos.

A Pichardo y Sandoval la incertidumbre los desborda al darse cuenta de que solo han sido usados por aquel a quien ellos han amado.

Ellos deberán decidir si confían en sus propias fuerzas para avanzar y construir liderazgos propios, fuertes y sólidos, o se quedan a un lado del camino llorando.

Su mayor error ha sido no actuar a lo largo de este siglo con luz propia, sino haberse esforzado en colocarse de manera permanente a la sombra de un árbol que no era suyo, aunque ellos lo abonaron y ayudaron a crecer fuerte y vigoroso con sus aportes.

Es perfectamente conocido que su propio “líder de equipo” maniobró sin ningún rubor para aniquilar las aspiraciones de crecimiento dentro del Partido de la Liberación Dominicana de una de las partes, y también pretendió evitar que tuviera un asiento seguro en el Concejo de Regidores del ASDE.

Desde hace muchos años los dos han visto repetir esa misma conducta en su líder, a pesar de lo cual insisten en mantener una fidelidad que no les es correspondida.

Cada quien tiene en su vida la oportunidad de volar alto, o al menos intentar hacerlo.

Unos la aprovechan, emprenden vuelo y van contra el viento, fortaleciendo sus alas para volar más alto cada día con la fuerza adquirida en medio de las turbulencias.

Otros, tienden a arrastrarse toda la vida sin atreverse a tomar decisiones que les levanten del suelo, o simplemente, vuelan a favor del viento sin dar la oportunidad de que sus alas se fortalezcan.

Quien no está convencido de sus propias fuerzas y de sus capacidades jamás puede pretender que puede convencer a otros para que le sigan.

Así las cosas, Edita y Alfredo deberán decidir rápido lo que harán en provecho de su futuro político y de quienes los siguen.

Vuelan (o intentan volar contra corriente), o se arrastran o vuelan a favor del viento.

Aquí las lágrimas y las lamentaciones no tienen cabida.

El futuro inmediato les dirá qué hacer.

Después de todo, los dos deben reconocer cuáles son sus fortaleces y debilidades.

El conocimiento pleno y cierto de esas dos variables, les debe ayudar a tomar las decisiones correctas.

Eso sí, si quieren ser líderes, deben comportarse como tales, evitando aplicar las cosas negativas que han visto en otros.

Sin embargo, tienen un problema que resolver por delante: ¿Son políticos reales o, al contrario, están en política para resolver asuntos muy suyos?

Sin son políticos, entonces el trabajo deberá ser duro, despiadado y con muchos tropiezos. No hay camino recto hacia el éxito.

Al  contrario, sin están en política para resolver asuntos personales, entonces solo deben aplicar las enseñanzas de su “líder”.

Así de simple.

Edita Sandoval y Alfredo Pichardo están en la obligación de conversar con ellos mismos. Cada cual debe mirarse a sí mismo, ver lo que su “líder” les aporta y lo que ellos le aportan a este.

Sumen, resten, multipliquen, dividan y saquen conclusiones sin apasionamientos, quejidos ni lágrimas.

Si en las actuales condiciones ellos siguen fieles a “su líder” o deciden seguir sus propios vuelos, ¿Quién gana? ¿Quién pierde? ¿Cuánto gana cada cual? ¿Cuanto pierden cada uno?

Solo hay que observar lo que pasó en las elecciones del año 2016 cuando algunos decidieron seguir otro rumbo.

Los números están ahí, en la Junta Electoral.

Este mundo pertenece a quienes son atrevidos y son capaces de ver más allá de sus propias narices.

¿Son Edita y Alfredo atrevidos? ¿Ven más allás de sus narices?

Además, el refranero popular dice muy sabiamente que: “si me engaña una vez…”.

 

Vea también

Así engañaron las cúpulas del PRM y del PLD a sus órganos de dirección y a la militancia

Por Eddy Olivares Ortega En un país como el nuestro, que exhibe el récord de …

Por este motivo renunció Carlos Peña al Gobierno de la Mañana y de la Z101 +Vídeo

Fuente: Generación de Servidores Después de varias semanas de reflexión y análisis, el candidato presidencial …

Comentarios: