
Por Ramón Peralta
Ayer vaticiné el triunfo de Venezuela sobre Japón, porque para mí el equipo de Venezuela, a pesar de los desaciertos de su mánager, en mi opinión es un equipo más completo que Japón, lo cual hoy no analizaré.
En el juego de muerte súbita que se celebrará hoy entre la República Dominicana, el equipo más caliente del clásico mundial, contra el mejor equipo del mundo, no hay duda de que la piña se le pone agria a nuestros jugadores, que tendrán que enfrentar al lanzador que tuvo la mejor efectividad de las Grandes Ligas, como lo es Paul Skenes, el abridor de mayor velocidad en las ligas mayores y que mejor controla lanzamientos sobre 100 millas por hora, y con un repertorio al estilo de seis lanzamientos diferentes, incluyendo su bola rápida de cuatro costuras, el mejor splinker de las mayores, slider que deja a los bateadores zurdos sin aire, un cambio similar al de Pedro Martínez, un sweeper que se mueve como una bailarina de salsa y una buena curva.
Los Estados Unidos cuentan con Bobby Witt Jr., el jugador de posición más completo de todas las Grandes Ligas y en mi opinión, el segundo mejor pelotero del mundo, solo superado por Otanis. Además, ese equipo cuenta con Aaron Judge, el mejor bateador del mundo, y ambos jugadores respaldados por una artillería impresionante, incluyendo un receptor que bateó 60 jonrones.
En cuanto a los cerradores, se podría decir que ambos equipos están bien reforzados en esa área, y si República Dominicana en el juego de hoy se mantiene empate o pegado en el marcador hasta que salga el abridor de Estados Unidos, tendría chance de ganar.
Si es verdad la frase de que buenos lanzadores vencen buenos bateadores, entonces Estados Unidos es el favorito para ganar el juego de hoy. Sin embargo, muchos analistas dicen que cuando un equipo está bien unido, trabajando todo por ganar, se convierte en una fuerza casi invencible.
Mi temor es que los bates norteamericanos ataquen rápidamente a Luis Severino señalado por muchos como un palo, y más ahora que ya no tenemos a Brayan Bello que pueda auxiliarlo en las primeras entradas. Sin embargo Severino esta bien concentrado, conoce bien los bateadores del equipo americano y como dominicano sabe que perder no es opción.
La República Dominicana necesita, para ganar, que Severino logre la hazaña de lanzar 5 entradas decentes y que suceda el milagro de que un equipo inspirado sea capaz de batearle con éxito a Paul Skenes, quien al día de hoy es el lanzador más dominante del béisbol mundial.
Si me invitan a que haga una apuesta, no la haría en contra de los Estados Unidos, y creo que hoy muy pocos americanos tendrían el valor de apostar contra el equipo más caliente del clásico de béisbol, que es la República Dominicana.
Hoy ESPN en español y CBS Sport dan levemente como favorito para ganar el juego semifinal a República Dominicana, sin embargo La mayoría de las plataformas de apuestas deportivas (como DraftKings, FanDuel y FOX Sports Betting) tienen a Estados Unidos con las cuotas ligeramente a su favor.
La mayoría coinciden en que será un juego menor de 11 carreras entre ambos equipos combinados y que los lanzadores serán los protagonistas
Si los modelos estadísticos de las bancas de apuestas y los analistas deportivos no se ponen de acuerdo, ¿quién soy yo para expresar un vaticinio contundente de lo que sucederá hoy?
