Destacadas de CiudadOriental.comOpiniones

De independencia publicitada y apoyos no pedidos

Por Valentín Medrano Peña
“Apoyo a la Procuradora y su equipo”, se lee en el cristal trasero de algunos carros públicos que transitan por todas las zonas transitables del país.

El llamado se atribuye a la visión inteligente de uno de los dominicanos que yo en términos personales más admiro y respeto, Juan Hubieres, líder, gestor y creador de la Federación de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano), en un aparente apoyo a la independencia del ala de la justicia que representa el Ministerio Público.

En la valla móvil se aprecian tres fotografías, la de la dignísima Procuradora General de la República, doña Miriam Germán, cabeza, icono y lideresa del Ministerio Público; obvio, el llamado a apoyo es a la Procuradora y su equipo; y las imágenes de los no menos respetables procuradores Yeni Berenice Reynoso y Wilson Camacho, quienes, a decir del rótulo del anuncio, encarnan ‘el equipo’ de la magistrada procuradora.

La aparente esencia de ese costoso apoyo, ‘pagado por cuotas de los choferes’, que compite con las campañas publicitarias de las luchas electorales presidenciales; que se espera no produzca factura alguna, deviene en una campaña dicotómica, pues si se pretende necesidad alguna de apoyo a ese cuerpo, es porque se presume que el ejecutivo no le presta el suficiente, y sabemos todos que no es así.

La razón, retomo, es afianzar la independencia en la justicia. Hasta aquí vamos más o menos bien. Salvo que no hay precedentes de esas exaltaciones, sobre exhibiciones de imágenes, de culto a las personalidades, deificaciones, de personas marginadas de la política y el espectáculo, que representan un estamento llamado a trabajar casi de incógnito. Pero es posible que esta campaña altruista, desinteresada, desprovista de despropósitos, surta algún efecto positivo.

En otro acto de la misma obra, el mismo Juan Hubieres, un líder de masas, de los pocos que aún existen, desafiando los grandes peligros del amontonamiento en la era del Covid, sin temor al caluroso Sol, afrontando toda inclemencia y con la clara intención de mover a la conciencia y el peligro que subyace en el sistema de justicia, convoca a solidaridad (marcha, mitin, motín) en respaldo al vocal Bienvenido Cabral Sepúlveda.

En uno de los letreros de los marchistas; ah si, ¿No les había dicho que se llevó a efecto la marcha frente al palacio de justicia de Santo Domingo?; si, y en un letrero con letras enormes, se lee: “Libertad Pura y Simple para Bienvenido”. He ahí la procura.

Y sin entrar en valoraciones al respecto de la justeza de lo así exigido, de las razones para su arresto y la calificación otorgada, que he preferido desconocer para no contaminarme en el tratamiento del tema y con ello afectarme de prejuicios, hay que concluir que ambas acciones son absoluta y rampantemente contradictorias.

Independencia a nivel de justicia es no tratar ni permitir incidir en la justicia, la cual está, o debe estar, al margen de superiores a lo interno, de otros poderes, de amigos o enemigos, de levantiscas o pobladas, marchas o protestas, órdenes, regalos o presiones.

Es decir, que si el mismo grupo aúpa por un lado la independencia de la justicia, de un cuerpo no ordenado a serlo constitucionalmente, Ministerio Público, más razón debería tener para procurar, con acciones meramente procesales, la independencia del órgano al que si la Constitución, leyes, pactos y convenciones le exigen la independencia.

Ahora bien, si les complacen no sabremos si se trató de un acto de justicia, del cobro de una factura, de la siembra del temor, de ceder a la presión o un simple resultado de la suerte. Ya nada bueno, limpio y creíble podrá surgir en ese evento que deja retratado el hecho de que los que procuran independencia en justicia siempre suelen hacerlo para que esta actúe contra otros y a su favor.

Las marchas protestas, los carteles y paradas para con la justicia, a favor de una condena o en contra, en pos de una absolución o libertad, es un intento claro de coartar la justicia y matar la independencia.

Compartir:
Botón volver arriba