Opiniones

De Inoa, Lilís, sus anécdotas y algunos documentos

Por Juan Cruz Triffolio
Consecuencia de la amabilidad y el desprendimiento del entrañable compañero de aulas, Orlando Inoa, acucioso, disciplinado y expresivo historiador, hijo distinguido de San José de las Matas, en el epicentro de la zona montañosa de El Primer Santiago de América, acabo de ser gratificado y privilegiado con el obsequio de un ejemplar de su edificante y singular producción bibliográfica titulada Ulises Heureaux, Anécdotas y Documentos, editada por Letragráfica.

Con la referida iniciativa, estructurada en cinco partes, una sustanciosa introducción y una extensa bibliografía, su exigente autor proyecta el interés de dar a conocer a los estudiosos de la historia dominicana un sólido referente que permita mayores detalles de los que comúnmente tienen sobre su protagonista histórico, al tiempo que sea útil para esclarecer el importante periodo histórico dominicano en que se desarrolla su accionar como gobernante.

Se trata de una valiosa obra en donde además de recopilarse amenas y picarescas anécdotas, muchas de ellas esparcidas en múltiples fuentes, también se incluyen documentos y noticias de relevancia sobre la llamada dictadura de Ulises Heureaux, un gobernante de piel negra y de vestir impecable, quien exhibía una limpieza que llegaba al mármol recién pulido, raro bozo, ojazos de color de ámbar, dominadores, con miradas brillantes y penetrantes, entre otras características personales inconfundibles.

En la aludida publicación, el persistente investigador Orlando Inoa, empleando una narrativa de fácil asimilación, presenta un protagonista histórico a quien define como fascinante, sumun de la sabiduría y la picaresca dominicana, procedente de los estratos más pauperizados de la sociedad, quien llegó a relacionarse (y hacer negocios turbios) con las más sobresalientes familias adineradas del país.

Resalta, sustentado en informaciones de incuestionable validez, que la forma en que Ulises Heureaux, apreciado por muchos con el mote de Lilís, manejó la política exterior de una manera peculiar, sobre todo, al momento de relacionarse con Haití y Estados Unidos, con quienes refleja ser aliado, contrario o socio, según su interés particular, asumiendo, en ocasiones, acciones que iban desde la sumisión, conciliación o temeridad, hasta el atropello.

En pocas palabras, resalta Inoa que su forma de actuar, políticamente, no era predecible y que se movía de la posición extrema de contrariar a los más sobresalientes representantes de la sociedad capitaleña, entre otros.

La puesta en circulación formal del libro Ulises Heureaux, Anécdotas y Documentos, está prevista para el próximo miércoles 26 de junio, a partir de las 11:00 de la mañana, en el Museo Nacional de Historia y Geografía, ubicado en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, en el Distrito Nacional.

En esta novedosa obra, que no ha sido elaborada con el propósito de ser expresión biográfica de un relevante personaje histórico nacional, pues sin lugar a dudas, su publicación ofrece una apretada y sustanciosa compilación de documentos sobre un personaje singular y su época, esencialmente cimentada en novedosas, rufianescas y originales anécdotas dignas de la atención del más exigente lector.

Como botón de muestra, ya al cierre de estos apuntes, permítaseme reproducir dos breves contenidos del anecdotario presentado por Orlando Inoa, en su cautivadora publicación, avalados por fuentes de apreciable valor.

Destaca el persistente y audaz investigador social, teniendo como referente una entrevista con Frances I. Wills, que “la política exterior del general Heureaux no era agresiva. Era un gran admirador del general Grant. Admiraba los métodos empresariales y los ideales sociales franceses pero se negó a visitar cualquier país, diciéndome:

– Aquí soy general, presidente, todo, en su New York o Boston solo sería un negro”.

En otra narrativa no menos original que la anterior, teniendo como fuente al impresor y escritor santiagués Nicanor Jiménez, el historiador Inoa resalta que en Montecristi, “el presidente Heureaux fue obsequiado con un banquete por el interventor de aduana, José de Jesús Álvarez, La vajilla era de oro.

Sorprendido, el general Heureaux dijo:

– Compadre, cuando usted se robe una gallina queme las plumas”.

También, como notas curiosas sobre la figura de Lilís, su comportamiento, estilo y época de gobernanza, vale puntualizar que, a juicio del diligente y avezado estudioso de nuestros legados históricos, Orlando Inoa, sin dejar de aparentemente aquilatar la manera en cómo terminó influyendo su impronta política y estilo de vestir, formula dos acotaciones dignas de no ser arropar con el manto del olvido.

Por un lado, asegura, atendiendo a lo manifestado por el historiador puertoplateño Rufino Martínez, en su Diccionario Biográfico Histórico que, en el acto de juramentación como presidente de la República, en abril de 1903, Alejandro Woss y Gil, utilizó la banda presidencial de Uilises Heureax, su excompañero, jefe y amigo, gracias a la permisibilidad de su viuda Catalina Flank, residente en Puerto Plata, quien gentilmente la autorizó.

Finalmente, una situación similar ocurrió, según deja registrado Inoa, en la introducción de la obra Sumner Welles, La Dictadura de Heureaux, donde asegura como sabido que para su primera juramentación, en el año 1930, Rafael Leónidas Trujillo Molina vistió con el uniforme militar y el bicornio emplumado que pertenecían al erguido, valiente y elegante general Ulises Heureaux, Lilís, hijo destacado de la llamada Novia del Atlántico.

En breves palabras, invitar a leer la novedosa obra de la autoría Orlando Inoa, es un imperativo ineludible del presente para ampliar y fortalecer el marco de conocimientos sobre la vida, el proceder político y el tramo histórico de un gobernante controvertible y deslumbrante.

Empecemos ya…

Compartir:
Botón volver arriba