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El ASDE avanza a pasos firmes: si no mueren ahogados, sí atropellados

Por Robert Vargas
Los felices contratistas que se están ganando un buen dinero en el Ayuntamiento de Santo Domingo Este han dado una demoledora  muestra de su genialidad para demostrar ante los ojos de todos que el ASDE avanza a pasos firmes en la creación de espacios seguros para uso de todos los munícipes.

Esa preocupación sincera por los contratistas merece un ¡Hurra! que se escuche en todo el país.

¿De dónde viene tanta «alegría»?

Les cuento.

Hace una semana, exactamente el 28 de septiembre, Ciudad Oriental informó de que el ASDE exponía al peligro a los peatones al dejar al descubierto y sin protección los imbornales que construye en la carretera Mella, puesto que, como carecían de protección, cualquier persona podía caer en ellos y padecer lesiones severas.

Como consecuencia de esa nota que tenía la intención de llamar la atención de los contratistas para que corrigieran la anomalía, el ASDE tomó la infeliz decisión de poner en movimiento su maquinaria en las redes para lanzarla contra Ciudad Oriental, en lugar de admitir el error y resolver el problema.

En eso Juancito era muy superior, cuando se le informaba de un problema tan simple, enviaba a resolverlo.

Sin embargo, los genios actuales de la Dirección de Comunicación  del ASDE, y su equipo de redes sociales, lo que hacen es disparar su artillería pesada contra el denunciante, en lugar de tomar el camino de la corrección del problema para evitar males mayores en los munícipes.

A pesar de todo, los contratistas se dieron cuenta de que estos imbornales, por falta de protección, exponían al peligro a los peatones y decidieron colocar unas cintas amarillas como señal de precaución, casi justo encima de los hoyos y hasta el medio de la calle, como les muestra esta foto de abajo.

Con estas cintas amarillas pretenden evitar que la gente se percate del peligro y no caiga en los hoyos
Con estas cintas amarillas pretenden evitar que la gente se percate del peligro y no caiga en los hoyos

Así es que, los peatones ya lo saben, esa cinta amarilla significa peligro. Pueden caer en el hoyo y quebrarse un hueso.

Las lluvias de las últimas horas han llenado de agua esos imbornales y la gente se expone al peligro de caer en ellos y ahogarse.

Pero, como las cintas amarillas están allí en señal de advertencia, lo único que tienen que hacer es desplazarse hacia el centro de la avenida  y exponerse a que un vehículo los mate o los deje con algunos huesos rotos.

Esta última es la decisión que parece que adoptan los caminantes: ante la disyuntiva de morir ahogado, se exponen a morir atropellados.

Para morir ahogados, prefieren ser atropellados por un vehículo.
Para morir ahogados, prefieren ser atropellados por un vehículo.

Si ocurriera alguno de esos accidentes (¡Dios no lo quiera!), no hay problemas: el alcalde Alfredo Martínez tiene allí varias fotos sonriente. Los verá ahogarse o ser atropellados con su inmensa y bella sonrisa.

¡Felicidades!

¡Avanzamos!

Para los que manejan las redes y la estrategia comunicacional del ASDE, antes de que inicien su ofensiva, debemos decirle que de lo que se trata no es hacer las cosas, sino hacerlas bien y con seguridad para todos.

 

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