jueves, 16 de abril de 2026
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Escuela Juan Bautista Zafra sitiada por delincuencia

Por Cinthia Polanco

Santo Domingo Este.-La directora de la escuela Juan Bautista Zafra, Jennifer Peña, denunció una alarmante crisis de seguridad, describiendo un entorno escolar prácticamente tomado por la delincuencia, donde los hechos delictivos ocurren a plena vista y sin control efectivo.

El centro educativo está ubicado en el sector Rosa Duarte, entre las calles Altagracia y 4 de Agosto, con varios callejones cerrados que, lejos de representar seguridad, se han convertido en puntos críticos. Según explicó Peña, estos espacios —incluyendo el tramo lateral que conecta la 4 de Agosto con Marcos del Rosario— están siendo utilizados por antisociales para cometer todo tipo de fechorías.

La directora detalló que desde octubre la escuela ha sido blanco constante de robos: uno en octubre, dos en diciembre, tres en marzo, otro durante la Semana Santa y el más reciente el pasado fin de semana. “Esto no es un hecho aislado, es una situación sistemática”, dejó claro.

Pero el problema va más allá de los robos. Los delincuentes utilizan estos callejones para quemar alambres sustraídos en la zona, generando un humo tóxico que en múltiples ocasiones ha obligado a suspender la docencia. “Hay días en que simplemente no se puede dar clases”, denunció.

A esto se suma el consumo y tráfico de sustancias ilícitas en esos mismos espacios. Según Peña, individuos de distintos puntos del municipio acuden al lugar, convirtiéndolo en una especie de “refugio” delictivo ante la mirada impotente de la comunidad.

El impacto es significativo: el centro trabaja con unas 500 familias y estudiantes de entre 5 y 14 años, y comparte instalaciones con el liceo Pedro M., que atiende a otras 500 familias con jóvenes de hasta 19 años. Además, los fines de semana operan tres centros educativos más. En total, más de 2,000 estudiantes y alrededor de 1,600 familias están expuestos a esta realidad.

Aunque la directora reconoció el acompañamiento de la Policía Escolar y el seguimiento de las autoridades, incluyendo la gestión del general Made, fue enfática en que esto no es suficiente. “Necesitamos una intervención interinstitucional real. No podemos seguir atados de manos mientras la delincuencia hace lo que quiere”, expresó.

La comunidad educativa exige la intervención urgente de Espacio Público, Desarrollo Comunitario y demás autoridades, junto al apoyo de los comunitarios, para evaluar y transformar estos espacios que hoy representan un peligro constante.

Mientras tanto, la escuela Juan Bautista Zafra sigue operando en medio del miedo, la incertidumbre y el humo, con docentes y estudiantes pagando el precio de una problemática que, aunque visible, sigue sin solución definitiva.