
La cúpula del PRM debería cargar con la muerte de Abel Matos en su conciencia
Por Jarlen Espinosa.
Santo Domingo Este, RD. – ¿Conciencia? Si me preguntan a mí, no creo que algunos dirigentes de la cúpula del Partido Revolucionario Moderno (PRM) tengan o al menos sepan el significado de esa palabra. Hoy buscarán acercarse a los familiares de Abel Matos, ver su cadáver en un ataúd, luego de haberlo abandonado.
¡Caramba! Esta triste noticia de que el exregidor Abel Matos se habría quitado la vida de un disparo, son de esas cosas que uno sencillamente no cree, o más bien se niega aceptar.
Tuve la oportunidad de entrevistarlo, cubrir sus actividades, algunas de sus participaciones, de conocerlo…
Me es difícil el realizar solo una nota informativa, sin que mis letras dejen ver que la muerte de Matos me ha afectado.
Y es que, hablar de Abel Matos es hablar de un gran ser humano que irradiaba una energía de positivismo y apego a lo correcto.
Abel es uno de la casa (de Ciudad Oriental), cuando no degustaba un café, solía escribir por las redes para asegurar algunos mangos de los que se dan en la mata que hay allá.
Desde que conocí a Abel fue en medio de luchas en favor del municipio y del partido al que perteneció, en ambos aspectos fue un defensor.
Siempre cerca de las actividades deportivas y culturales del municipio, apostando a su crecimiento y desarrollo.
Defendiendo a SDE de acciones insanas incluso hasta de algunos de sus compañeros cuando era necesario.
Su Partido…
El mismo en el que tuvo situaciones con sus aspiraciones en el 2016, pero abrazó la diplomacia.
El mismo que lo sacrificó en las elecciones del 2024, luego de haber sido uno de los regidores con decenas de iniciativas sometidas ante el Concejo de Regidores, para ceder su posición a un tercero llegado fruto de un “acuerdo”.
Su Partido…
Al que se entregó en cuerpo y alma, a cambio de quedar endeudado, con cayos en los nudillos de sus dedos, tras tocar puertas que no se abrieron luego de haber entregado tanto.
¡No ombe coño!
Es indignante.
Preguntaría cuántos dirigentes del PRM andan en la misma situación en la que se encontraba Abel, con problemas monetarios y a los pies de la depresión y olvidados por “su Partido”, pero, hace más de un año escribí de aquellos que quebraron incluso sus empresas, y luego ni las llamadas les tomaban.
Esto es chocante, lamentable y cargado de toda impotencia.
Que lastima Abel que las cosas terminaran así, y que luego de haber sido un ejemplo a seguir como político, hoy, tu adiós sirva de alerta para una cúpula que cegada por el poder no ven hacia sus bases.
Hoy se presentarán ante tus familiares para dar el pésame, muchos de los que no contestaban tus llamadas, de los que no te cumplieron y dieron la espalda.
Porque así es el disparate de “política” que viven muchos, donde la hipocresía es lo habitual.
¡Carajo Abel! No debió ser así…
Descansa en paz hermano.