
Fuente Externa
La Barrick Gold, con el favor, el respaldo y la protección del presidente Luis Abinader y los partidos del sistema (PRM–PLD–FUPU y grupos satélites, sigue extrayendo el oro y la plata de Pueblo Viejo, cometiendo una cadena de delitos ambientales con características de ecocidio y de terrorismo empresarial.
Barrick está destruyendo nuestro patrimonio natural, contaminando nuestras fuentes de agua e imponiendo, a base de terror policial-militar y sin licencia social, una nueva presa de colas; depósito permanente de veneno, prohibido ya en muchos países, que aumentaría peligrosamente la posibilidad de una catástrofe ecológica.
Esa práctica minera criminal ha sido asumida por esa corporación minera transnacional y por el Gobierno del presidente Luis Abinader, asociándose ambos a tres grandes delitos de Estado: ecocidio, represión policial criminal e imposición de un contrato estafa.
Este contrato estafa incluye: suministro gratis del agua de la Presa de Hatillo y de otras fuentes, pago por el Estado de los impuestos territoriales que le corresponde asumir a Barrick Gold a las alcaldías, compensaciones de los crueles desalojos involuntarios (ya con balance de un muerto y varios heridos), traslado al gobierno de los costos de los daños ambientales ocasionados por la transnacional y de la carga eterna de riesgos y gastos de operaciones de dos presas de colas.
Esa misma Barrick Gold ha pactado con UNIGOLD para apropiarse de gran parte del oro del Parque Manolo Tavárez en Dajabón y matar dos ríos fundamentales para la vida del Noroeste dominicano y la República de Haití: El Masacre o Dajabón y El Artibonito.
Esto solo puede acontecer en un país sin soberanía.
Por eso, a la vez que exigimos detener de inmediato el propósito de imponer la nueva presa de cola de El Naranjo, consideramos imperiosa la salida de Barrick Gold del país y nos comprometemos a luchar sin desmayo por el rescate de la soberanía de nuestra nación convertida en neo-colonia de EE. UU.
