Rodríguez Marchena revela lo que piensa el gobierno de los medios digitales en RD + Vídeo

Por Robert Vargas
Caminaba yo por la calle Carrera G, de Los Mina, cuando Doña Ruth me llamó en tono amable y me dijo lo siguiente:

-“Muchachito, ¿Quieres vender periódicos?”.

La miré asombrado pues me estaba ofreciendo el que sería mi “primer trabajo”.  Aún así, guardé silencio. No sabía que decir. 

Ella se percató de mis dudas y usó un argumento demoledor para convencerme:

-“De cada periódico que vendas te ganas tres cheles. Los que no puedas vender los devuelve”.

¡Waoooo! ¡Tres cheles por cada periódico vendido!

Eso era mucho dinero. Cada ejemplar de periódico costaba diez centavos.

Sin embargo, la devolución de los ejemplares no vendidos solo se aplicaba al vespertino que acababa de ser inaugurado, Última Hora, no así a El Nacional de Ahora.

Minutos más tarde yo formaba parte de un verdadero ejército de pregoneros (canillitas), corriendo por las calles pregonando a Ultima Hora, que a los hombres les encantaba, no por las noticias, sino por su sección de “La Cámara la Vio Así”, en la que un fotógrafo hacía fotos en vickinis a mujeres jóvenes y guapas.

El fotógrafo, si la memoria no me falla, era Lepoldo Perera Acta.

Hablamos de principios de la década de los años ´70 del pasado siglo.

Así, vendí El Nacional, Ultima Hora y El Nacional en Lucha, que luego se transformó en La Noticia.

Como los demás “canillitas”, me hice “experto” cambiando los titulares de las noticias que considerabamos más impactantes para atraer la atención del público y lograr la venta final. Esos tres cheles eran importantes.

Pero lo mejor era cuando se producían acontecimientos de último momento que ameritaban de una edición “Extra”.

Esas ediciones eran dinero garantizado.

Todos los canillitas nos enterabamos de que se produciría una edición “extra”. Doña Ruth nos lo decía. 

Ibamos a su casa y esperabamos a que llegara el camión con los periódicos. Cada cual tomaba su paquete y… ¡A correr!

-“¡Extra! ¡Extra! ¡Matan Caamaño!

Así llegaron muchos ediciones “extras”.

Ahora, en el año 2018, eso solo está en el recuerdo.

Se acabaron los “canillitas”.

Ya no escuchamos al pregonero anunciar a puro pulmón los titulares de las noticias más relevantes.

Es más, quienes venden periódicos en la actualidad son unas mujeres que son colocadas en algunos semáforos y son empleadas, mal pagadas por cierto, de los pocos periódicos impresos que aún existen.

Los tiempos de gloria de la prensa escrita ya pasaron.

Adios definitivo para La Noticia, Ultima Hora, La Nación, El Siglo, las revistas ¡Ahora!, Renovación, Suceso y un largo etcetera.

Los pocos medios impresos que sobreviven en realidad son las expresiones de grandes grupos corporativos. No son como los de aquellos tiempos.

Claro está, Alex Jiménez hace esfuerzos particulares enormes por mantener su semanario Primicias.

Pero, no solo ha sucumbido la prensa escrita, sino los informativos radiales.

Pasaron a mejor vida los tiempos de gloria de informativos como Noti-Tiempo; Radio Mil Informando, Cadena de Noticias (la original); Informativo 830, Noticiario Cristal, y entre otros, uno que tenía la emisora cristiana Radio ABC, (la emisora que le escucha a Usted), Servicio Informativo Universal, y los impactantes boletines y resúmenes de noticias de las emisoras Supra FM y Power 103.7..

¿Qué llevó a la ruina a esos informativos radiales? En principio, la masiva concentración de ellos en manos del gobierno tras el descalabro del Baninter (eso es otra historia).

Después de esto, ningún empresario emprendedor se atreve a hacer lo que hacían aquellos que hicieron historia con sus informativos y periodistas aguerridos.

¿Significa esto que la población ya no tiene acceso a las informaciones porque hay menos periódicos impresos y se hundieron los informativos de la radio?

¡Claro que no!

La red de redes ha llenado ese vacío. 

De hecho, en parte es “culpable” del hundimiento del periodismo impreso, no así del radial.

Cualquier persona puede tener un teléfono inteligente y ver en él las noticias nacionales e internacionales con texto, fotos, audio y video al instante.

Las redes sociales tienen un efecto demoledor sobre los periódicos impresos. Por eso ya no hay “¡Extras!”.

Por lo general, las noticias de los periódicos impresos, cuando salen a la calle ya son viejas.

Los editores deben “romperse la cabeza” para buscar nuevas formas de presentar sus noticias para hacerlas atractivas a los pocos lectores que le quedan.

La red se los traga.

Y, en este ambiente, han brotado una cantidad inmensa de medios digitales que suplen informaciones veraces respaldadas por textos, fotos, vídeos y audio.

Al principio, algunos dudaron de que los medios digitales tuvieran “futuro”.

Hoy, nadie en su sano juicio se atreve a sostener ese criterio.

En Santo Domingo Este, nosotros fuimos los primeros que nos percatamos de lo que estaba sucediendo y hacia dónde nos encaminabamos.

Por eso, en el momento indicado y con los conocimientos apropiados, pasamos de ser un medio impreso, que salía quincenalmente, a un un vigoroso medio digital que puede ser actualizado en cualquier momento y que tiene alcance mundial.

Anteriormente, imprimíamos mil ejemplares, los cuales teníamos que salir a distribuir. Hoy, el alcance de cada noticia es mundial y en segundos.

La superioridad de lo digital es clara.

Esta realidad ha sido reconocida y admitida por el gobierno del presidente Danilo Medina que, el pasado diciembre le abrió las puertas del Palacio Nacional a una multitud de editores de medios digitales.

Presidente Danilo Medina (i), periodista Robert Vargas (c) y Carlitos Pared Pérez, asistente del Prediente
Presidente Danilo Medina (i), periodista Robert Vargas (c) y Carlitos Pared Pérez, asistente del Prediente

Roberto Rodríguez Marchena, Ministro de Comunicación del gobierno, ha sintetizado el concepto que tiene el Ejecutivo sobre la importancia de los medios digitales, algo que todavía no logran entender algunos líderes locales que se quedaron en el pasado.

La invitación del Presidente a los editores de medios digitales de distintas provincias es un reconocimiento a una realidad imposible de soslayar.

Esto deben entenderlo con claridad quienes tienen que hacer comunicación desde los lugares donde ejercen cualquier función de dirección pública o privada.

Tras escuchar las palabras de Rodríguez Marchena y observar el gesto del presidente Medina de invitarnos a Palacio, nos convencemos aún más de que no nos equivocamos cuando dimos el primer paso hacia lo digital, lo que muchos no entendieron y llegaron a tacharnos de “soñador”, por no decir otra cosa.

Los medios digitales son una realidad que superan por mucho a la prensa escrita, que va en camino de su desaparición.

Quien no lo entienda, aunque sea joven, se quedará en el pasado.

Y, si alguien lo duda, solo tiene que preguntar cuál es el impacto que tienen los medios digitales locales en el público al que estan orientados.

A continuación, les dejo la intervención de Rodríguez Marchena durante el almuerzo con el presidente Medina en el Palacio Nacional, al que fuimos invitados.

 

 

 

Vea también

Al desnudo el lenguaje engañoso y encubridor usado en los medios de comunicación y más allá

Por Narciso Isa Conde Los especialistas en el arte de las palabras al servicio del …

Rueda “la cabeza” del hombre de la Fotocrónica en CDN; también la de Osi Pérez

Por Robert Vargas Fotocrónica.– Con lo sucedido a Edith Febles, Altagracia Salazar y Ricardo Nieves …

Comentarios: