Carl Theodor George, (Míster George)

¡Te Doy entre Boca Chica y la Caleta! ¡Tituaaaaaaaa!

Por José Beato / Del libro Análisis Sociocultural de Boca Chica, en proceso, solo para lectura el autor José Beato prohíbe el uso para otros fines.
Quizás, has escuchado en muchas oportunidades la frase “Te Doy entre Boca Chica y La Caleta”, considerado como el pescozón más famoso del mundo, que definido por el diccionario en español se refiere a: Golpe dado con la mano en el pescuezo o en la cabeza.

Pero, ¿de donde viene, esta frase tan popular?, ¿cómo nace?, ¿cómo se crea o se llega a Incrustar en la mente y el diario vivir del pueblo dominicano, de manera tal que a todo aquel que lo hayan golpeado con rudeza entre el cuello y las orejas, lo señalan como que le dieron entre “Boca Chica y la Caleta”?, esto indica que la Anatomía del cuerpo humano le ha cedido un espacio a esta frase que hace alusión a estos poblados.

De manera tal, que la parte comprendida entre el cuello, la oreja y la cabeza del cuerpo humano, al momento de ser golpeado recibe el nombre de “entre Boca Chica y la Caleta”, y ¿ Qué está entre Boca Chica y la Caleta?, ¡ el Poblado de Andrés ¡, el cual es citado de manera implícita en esta frase.

El primer lustro de los años 50, fue sin lugar a dudas la época de oro de Boca Chica, pues en este periodo de tiempo, fue construido el Hotel Hamaca, el Ingenio Boca Chica, realizó sus mejores moliendas, se construyó la Policlínica del Seguro Social ( IDSS), se trasladó a Punta Caucedo, La Caleta el Aeropuerto General Andrew, hoy Aeropuerto Internacional de las Américas, José Francisco Peña Gómez, se construyó el puerto de Andrés, y la antiguo carretera Mella cedió su imponencia a la naciente Autopista Las Américas.

Carl Theodor George, (Míster George)

La familia Trujillo y sus invitados eran el centro de atención y de mayor cuidado en Boca Chica y su Batey Andrés.

El desnudo de los pechos de la modelo Italiana de 22 años, “Silvanna Pampanni”, fue tal que generó una aglomeración de personas de la época, evento que llegó a estimular para que los silbatos del Ingenio sonaron sin cesar, y hasta un comandante del regimiento de guardias de la Séptima Compañía, el Sargento apodado “Manta Negra” tuvo que hacer presencia en la playa de Boca Chica, acompañado de otros militares para contener la multitud que observaba el destape.

La presencia del Play Boy Porfirio Rubirosa, Wald Disney, Perón, Frank Sinatra y hasta Cantinflas, llenaron los labios murmurantes de los empleados del majestuoso hotel que reservó unos años más tarde la habitación presidencia para el derrocado presidente Cubano general Batista.

En esa época, curanderos y parteros eran las referencias médicas del Batey, Gilberto Pérez, un hombre al que nadie nunca vio reír, un entrañable amigo personal de Trujillo, desde que ambos trabajaron en Mayordomía de Batey del Ingenio, en el tiempo de “los Americanos”, Ramón Grande, Jovita, Benigna y Justina Beato, eran como una especie de atención primaria de estos tiempos, Don Gilberto el más referenciado de todos, era un curandero general, mientras que los demás eran partero y parteras.

Míster George en Boca Chica.

Este famoso curandero tenía una amistad con el médico Alemán Carl Theodor George, (Míster George), quien ofrecía consultas en el hospital destinado para obreros del Instituto Dominicano de Seguros Social (IDSS), por su aspecto y su tamaño con apariencia norteamericana lo apodaban “ Míster Geor”,.

Míster Geor, venia de San Pedro de Macorís a Boca Chica, a atender pacientes y en una ocasión un ciudadano haitiano que laboraba para el Ingenio fue a visitarlo para ser consultado por un inmenso dolor que tenía en el cuello (Tortícolis), la molestia muscular era tal que el pobre hombre se retorcía, ya había roto dos jeringas de cristal con la que le habrían inyectado el medicamento y el dolor continuaba.

El paciente con el cuello torcido, continuaba impaciente hasta que en un momento, el Míster George, decidió halarle el cuello y en sentido contrario a la torcedura del musculo propinándole un alón y un pescozón que hizo que el musculo torcido, aparentemente sanara.

El trabajador haitiano que laboraba en el corte de la caña, y que residía en uno de los bateyes del Central Boca Chica Andrés, nunca pudo decir con claridad donde lo sanaron, cual fue la medicina ni como se produjo, en un creol mezclado con español, solo solía decir fue en Boca Chica, Boca Chica por la Pista, para de esa manera crear otra frase también muy usada por conductores del transporte público de la época los choferes dueños de carros en Boca Chica, apodados Mosquito, Chiquito, Luis Nununa y otros.

Posteriormente quedó popularizada con la aparición de dos paradas de autobuses Sichoprobch y Asochomca en el Batey de Boca Chica, frase muy usada hasta el día de hoy por cientos de cobradores de Guaguas, aunque muchos de ellos desconocen su origen.

El haitiano al volver a su casa, las visitas que recibió en su mayoría hizo la misma pregunta, ¿Donde fue que te sanaron? y él no sabía el lugar donde había sido, solo narró que Míster George, le había dado un fuerte golpe entre la oreja, el cuello y la cabeza, en un lugar después de Boca Chica y antes de la Caleta y preciso “ Ahí entre Boca Chica y La Caleta”, para así nacer esta popular frase que la anatomía le ha reservado un lugar en el cuerpo humano.



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