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Manuel Jiménez, políticamente aislado, no se atreve a repetir lo que hacía en el año 2020

Por Robert Vargas
El Manuel Jiménez de hoy, mediados de mayo del año 2021, es muy distinto a aquel de principio de marzo del 2020. Muchos de los que entonces “compraron su discurso” ahora lucen estar arrepentidos. Creen que compraron mal.

El actual es un Manuel Jiménez que luce cada día más aislado políticamente, que carga sobre sus hombros el fardo de la desconfianza de aquellos que le respaldaron y aportaron recursos económicos enormes para su aplastante victoria electoral.

Además, ha quedado en evidencia como una persona que no se inmuta para incumplir la palabra empeñada.

El año pasado, antes de ganar las elecciones, Manuel Jiménez podía visitar sin ningún temor y con total respaldo los locales del Partido Revolucionario Moderno, fuerza política en la que se apoyó para lograr el triunfo en las urnas, pero de la cual parecía avergonzarse puesto que rara vez usó sus símbolos.

Aunque existía cierta desconfianza, los perremeístas le dieron su respaldo y empresarios le aportaron ríos de dinero para ayudarle en su propósito.

En aquellos días, Jiménez hablaba hasta por los codos de que tenían “recursos” en abundancia, vale decir dinero, para competir y ganarle a sus adversarios.

Y entonces se atrevió a prometer que, cuando finalizara la campaña electoral, él informaría cuánto gastó en ese proceso.

Ya ha pasado un año y varios meses más y aún el municipio espera por esa explicación.

Jiménez hasta llegó a decir que la suya era la campaña más costosa que se había realizado en el país, pero todavía no le dice al municipio cuanto dinero gastó.

Lo que sí ha conocido Ciudad Oriental es que muchos de quienes le aportaron recursos económicos hoy están arrepentidos de haberlo hecho.

Se sienten engañados por un político que incumplió lo que les prometió y, al contrario, ahora va contra ellos de manera directa.

Del equipo político que estuvo a su lado al principio de la campaña electoral son pocos los que les quedan.

Y, lo peor, Manuel Jiménez parece sentirse tan grande, que no ha vuelto a visitar los locales del Partido Revolucionario Moderno.

O, mejor dijo, ha incumplido tanto a  los perremeístas que no se atreve a ir a los locales donde el no es jefe puesto que se encontraría de frente con una militancia y dirigencia media que no le teme y está dispuesta a decirle directamente en su cara lo que ellas piensan de él.

A lo mejor, Jiménez actúa de esa manera porque es posible que tenga en planes tomar otro camino partidario, lo que podría quedar evidenciado en el respaldo que le da en el Concejo de Regidores un regidor del PLD que parece tener un pie en esa organización y otra en la Fuerza del Pueblo.

Otra evidencia podría ser que Jiménez se hace acompañar en el ASDE de un buen puñado de miembros de la FP, algunos de los cuales hicieron sus aportes para ayudarle a ganar las elecciones.

Las actuaciones de Jiménez han llevado a muchos perremeístas a pensar que este los está llevado a la derrota en las elecciones del 2024.

Por eso es cada día más creciente el pesimismo en las filas de los perremeístas locales que ya dicen públicamente que temen que su triunfo electoral del 2020 en SDE fue un debut que tendría una despedida en el 2024.

Sin embargo, desde temprano algunos dirigentes del PRM se han preocupado de alejarse del ex peledeísta para diferenciarse y no lanzan contra él todo su arsenal porque, en caso de hacerlo, estarían destruyendo su propio proyecto.

Mientras tanto, lo que sí está claro es que Jiménez no se atreve a regresar a los locales del PRM con la misma confianza con que lo hacía antes de las elecciones del 2020, cuando la mayoría de los perremeístas creían en sus palabras.

Es más, ni siquiera se atreverá a tocar las puertas de los empresarios que aportaron dinero para su triunfo.

-“Si me engaña una vez, el malo es él; si me engaña otra vez, el malo….”.

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