
Por Ronny Velásquez/CiudadOriental
Santo Domingo Este.- El municipio SDE enfrenta una grave crisis de gestión de residuos, con montañas de basura acumulándose en las calles, afectando la salud y calidad de vida de sus habitantes.
Esta situación, que se ha deteriorado visiblemente en los últimos meses, es reflejo de una administración municipal ineficaz y de la falta de fiscalización por parte de los regidores de la oposición.
A principios de este año, la alcaldía de Santo Domingo Este recibió la aprobación de un presupuesto de 280 millones de pesos destinados a mejorar la seguridad ciudadana, la recolección de basura y el mantenimiento de imbornales.
Sin embargo, hasta la fecha, no se ha observado ningún progreso significativo en estos ámbitos. Las calles del municipio están abarrotadas de desechos, creando focos de insalubridad y riesgos para la salud pública.
Los residentes de SDE han expresado su frustración y descontento ante la inacción de las autoridades locales. “Estamos viviendo entre basura. Es inaceptable que, con tanto dinero destinado a la solución de estos problemas, no veamos ningún cambio positivo”, comentó María González, vecina del sector Los Mina.
Lo más preocupante es que, en lugar de cumplir con su rol de fiscalización y defensa de los intereses de los municipes, los regidores de la oposición parecen estar más interesados en perseguir prebendas personales.
Diversos testimonios y denuncias indican que estos representantes municipales se dedican a negociar beneficios detrás del alcalde, olvidando su responsabilidad de garantizar el bienestar de los ciudadanos.
“La oposición debería ser la primera en exigir transparencia y rendición de cuentas, pero lo que vemos es un grupo de regidores que se han plegado a los intereses del alcalde, dejando de lado a quienes los eligieron para proteger sus derechos”, declaró Rodolfo Pérez, activista comunitario.
El destino de los 280 millones de pesos aprobados sigue siendo un misterio. No se han presentado informes detallados sobre su uso ni se han realizado proyectos visibles que justifiquen la inversión.
Mientras tanto, los imbornales están obstruidos, agravando las inundaciones durante las lluvias, y la inseguridad sigue siendo una preocupación constante para los habitantes.
Ante esta situación, los ciudadanos de Santo Domingo Este exigen respuestas y acciones concretas. Es de vital importancia que la alcaldía y los regidores de la oposición asuman su responsabilidad y trabajen en conjunto para solucionar esta crisis. La transparencia en el uso de los fondos y un compromiso real con la fiscalización son esenciales para recuperar la confianza de la población y mejorar la calidad de vida en el municipio.
Hasta entonces, los residentes de SDE seguirán luchando contra la acumulación de basura y la negligencia de sus autoridades, esperando el día en que sus calles estén limpias y seguras, y sus representantes verdaderamente comprometidos con el bien común.
