
Por Robert Vargas
«Fire Lounge» es uno de los elegantes lavaderos de vehículos clausurados por el Ministerio Público en Santo Domingo Este alegando que este establecimiento produce contaminación sónica, a pesar de que posee una discoteca con cristales a prueba de vidrios.
La clausura parece que tomó por «sorpresa» a los propietarios de «Fire Lounge», ubicado en la avenida Charles de Gaulle.
Sus operaciones están prohibidas por orden de un juez de la instrucción.
El pasado viernes, la Procuradora Fiscal de la provincia Santo Domingo Raquel Cruz llegó al establecimiento junto al Director de la Policía Nacional en Santo Domingo Oriental, general Neivis Pérez Sánchez, y técnicos de Medioambiente, más un amplio dispositivo de seguridad.
En pocos minutos tomaron el control de las instalaciones.
Al fondo, a la izquierda, está la discoteca cerrada con cristales anti ruidos. A la derecha, varios vehículos que eran lavados.
Al entrar, a la izquierda, un bar, varias mesas, equipos de sonido, y una empleada que cuidaba con celo las pertenencias de la empresa.
Al final, después que fue hecho todo el procedimiento de rigor para dejar cerrado el establecimiento durante al menos tres meses, llegó un hombre que conversó con la magistrada Cruz.
Él parecía ser el dueño o un gerente. Le recordó que, algún tiempo atrás, ella le había recomendado que hiciera su discoteca cerrada y él lo hizo.
Sin embargo, allí mismo la funcionaria le expresó que el ruido de sus equipos de sonido colocados en el bar, no dentro de la discoteca, escandalizaban el sector.
Por eso en ningún momento ella miró hacia la discoteca. Con esta no había problemas.
Ese es el punto.
Estaban advertidos de que no podían permitir que el entorno de su establecimiento fuera contaminado con ruidos excesivos procedentes de sus potentes equipos.
Se podían evitar los inconvenientes actuales simplemente manteniendo el volúmen hasta un máximo de 55 decibeles.
Tan simple como eso.
Al no hacerlo, deberán afrontar un proceso que, eventualmente, podría llegar a los tribunales.
El Ministerio Público y la alcaldía de Santo Domingo Este iniciaron en el año 2011 esta lucha contra la contaminación sónica y, hasta ahora, han logrado buenos resultados.
Sin embargo, como dice la magistrada Cruz, aún falta bastante porque son muchos los que creen que pueden escandalizar sin que esto tenga consecuencias.
La orden de clausura del juez de la instrucción contra «Fire Lounge» es por los próximos tres meses.
